Un incidente ocurrido en Ayacucho, provincia de Buenos Aires, se convirtió rápidamente en tema de la semana: tres integrantes de la Policía Bonaerense —dos mujeres y un hombre, compañeros de trabajo— protagonizaron una pelea en un hotel que motivó la intervención policial y al menos una detención.
Todo empezó después de una jornada laboral, cuando los tres agentes compartieron bebidas y, más tarde, acordaron continuar la reunión en un hotel cercano. Empleados del establecimiento señalaron que al principio los ruidos no parecían sospechosos, pero la situación cambió en pocos minutos.
Los ruidos festivos derivaron en gritos y una pelea de importante intensidad, aparentemente por celos. Se reportaron botellas rotas y carreras por los pasillos, lo que llevó al personal del hotel a solicitar la presencia de la policía.
Al llegar los móviles, los efectivos se encontraron con que los protagonistas del disturbio eran sus propios compañeros. Durante el procedimiento, una de las mujeres intentó huir del lugar y fue reducida y detenida por alterar el orden público.
Poco después se confirmó que la mujer detenida era la esposa de uno de los policías que había acudido al operativo; según las fuentes, el efectivo actuó conforme al protocolo vigente.
Según las versiones recabadas, la pelea se habría iniciado tras un reclamo de la mujer, que acusó a su marido de “no repartir el cariño de manera equitativa”.
El episodio dejó como saldo un vínculo matrimonial dañado, la apertura de posibles sanciones internas en evaluación y un hecho que quedará registrado en la memoria de la comisaría local.


