5 de febrero de 2026
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Cuba recurre a China y Rusia ante el fin del respaldo venezolano y la presión de Trump

El Gobierno de Cuba ha intensificado sus gestiones con aliados tradicionales —en particular Rusia, China y Vietnam— tras el endurecimiento del cerco petrolero impuesto por Estados Unidos. La presión sobre la isla se agravó desde la caída de Nicolás Maduro en Caracas, ocurrida hace un mes durante una operación militar estadounidense, lo que ha profundizado la crisis energética que afecta a la población cubana.

El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, informó en redes sociales que se encuentra en China como “enviado especial del Partido Comunista de Cuba (PCC)” para sostener reuniones con funcionarios clave. Lo acompaña una delegación que incluye al jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas y miembro del Buró Político del PCC, general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, y al viceministro primero de Comercio Exterior, Carlos Luis Jorge.

La visita, que no fue anunciada previamente, empezó en Vietnam, donde Rodríguez se reunió con el secretario general del Partido Comunista, To Lam, y con el presidente de la república, Luong Cuong. To Lam afirmó que Vietnam “está dispuesto a apoyar a Cuba dentro de sus capacidades”. Vietnam es el segundo socio comercial de la isla y el principal inversor procedente de la región Asia-Pacífico, con un intercambio comercial de 340 millones de dólares en 2023; en septiembre de 2023 entregó además un donativo de 15 millones de dólares a Cuba.

Durante su estancia en Vietnam, Rodríguez mantuvo una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en la que agradeció la solidaridad rusa. La cancillería de Moscú reiteró su oposición a cualquier forma de presión —económica o militar— contra Cuba y alertó sobre el deterioro de la situación humanitaria en la isla. Rusia mantiene una relación estratégica con Cuba desde la Guerra Fría y continúa siendo uno de sus principales socios comerciales.

La primera visita de alto nivel a Cuba tras la captura de Maduro fue la del ministro del Interior ruso, Vladimir Kolokóltsev, quien se reunió en La Habana con el presidente Miguel Díaz-Canel y con su antecesor, Raúl Castro. Las autoridades cubanas calificaron ese viaje como de “enorme significación”.

En China, Rodríguez se entrevistó con el director de la Agencia Internacional de Cooperación de China (CIDCA), Chen Xiaodong, y con el jefe del Departamento de Enlace Internacional del Comité Central del Partido Comunista de China, Liu Haixing. A finales de enero, el presidente Xi Jinping aprobó una ayuda de emergencia a Cuba que incluye asistencia financiera por 80 millones de dólares y el envío de 60.000 toneladas de arroz, la mayor donación de este alimento recibida por la isla hasta ahora. En 2024, China ya había entregado adicionalmente 100 millones de dólares. Pekín instó la semana pasada a Washington a “poner fin de inmediato al bloqueo, las sanciones y cualquier forma de medida coercitiva contra Cuba”.

No está confirmado si la delegación cubana visitará otros aliados tradicionales, como Venezuela o Irán, o países afines como México. La ausencia de anuncios previos sobre la gira deja en incertidumbre los próximos pasos de La Habana en su estrategia diplomática para mitigar las consecuencias del cerco energético estadounidense.

(Con información de EFE)

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