El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, advirtió que Rusia responderá con “todos los medios disponibles” si Europa cumple sus amenazas y ataca al país. En una entrevista con la cadena estatal NTV, citó al presidente Vladimir Putin al plantear una posible escalada militar que superaría lo que el Kremlin denomina “operación militar especial” en Ucrania.
Lavrov sostuvo que, si Europa se prepara para la guerra contra Rusia y lanza un ataque, la respuesta no sería una operación limitada sino una reacción militar a gran escala empleando “todos los medios disponibles”, según la doctrina militar pertinente. En el lenguaje oficial ruso, esa expresión se interpreta como inclusiva del arsenal nuclear.
La advertencia llega en un contexto de alta tensión entre Rusia y Occidente. Desde finales de 2024 varios líderes europeos han alertado sobre la posibilidad de una agresión rusa contra países de la OTAN; entre las declaraciones mencionadas figuran las de figuras como Mark Rutte y el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, que han señalado la creciente posibilidad de incidentes o conflictos en los próximos años.
Lavrov afirmó que Rusia no tiene “absolutamente ninguna intención” de atacar Europa y que no necesita hacerlo. No obstante, estas palabras contrastan con la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en febrero de 2022, el apoyo ruso a milicias separatistas desde 2014, la anexión de territorios ucranianos y los ataques contra civiles e infraestructuras denunciados por la comunidad internacional.
La retórica del Kremlin apunta a explotar las divisiones dentro de la OTAN. Estas amenazas forman parte de una estrategia de presión política y psicológica destinada a debilitar la cohesión europea y desviar la atención del respaldo a Ucrania.
El panorama europeo ha cambiado en los últimos meses: varios países han acelerado su rearme y han reinstaurado el servicio militar. Polonia, los países bálticos y Alemania han aumentado notablemente su gasto en defensa, con objetivos que en algunos casos se acercan al 5% del PIB. Además, la Unión Europea aprobó un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania para 2026 y 2027 y estudia nuevas sanciones contra Moscú.
Simultáneamente, se han desarrollado negociaciones mediadas por la administración estadounidense anterior para intentar un alto el fuego en Ucrania. Expertos advierten que Moscú intentaría imponer condiciones como cesiones territoriales y la neutralización política de Kiev. Un informe del Instituto Universitario Europeo de diciembre consideró probable un acuerdo que favorezca a Rusia y reduzca la capacidad de disuasión europea.
Las amenazas del Gobierno ruso se suman a acciones de guerra híbrida que incluyen sabotajes a infraestructuras críticas, violaciones del espacio aéreo europeo con drones y aeronaves militares, ciberataques y campañas de desinformación. La OTAN ha documentado incursiones en territorio de países miembros y ataques a cables submarinos y redes energéticas.
La doctrina militar de Rusia contempla el uso de armas nucleares ante una amenaza existencial del Estado, aunque muchos analistas consideran que esa retórica se usa principalmente como instrumento de intimidación. El objetivo del Kremlin parece ser dividir a la OTAN y frenar el apoyo occidental a Ucrania, mientras mantiene presión militar sobre Kiev, donde las fuerzas rusas continúan avanzando de forma lenta en el este del país.

