En el control de ingreso de paquetes al Complejo Penitenciario Bouwer, en la provincia de Córdoba, se frustró un intento de introducir estupefacientes ocultos dentro de limones.
Durante una inspección de rutina, agentes del Servicio Penitenciario de Córdoba detectaron irregularidades en una remesa de limones destinada a una persona privada de libertad.
Los efectivos advirtieron cortes inusuales en varios frutos, lo que motivó una requisa más exhaustiva. Al abrir los limones constataron que estaban desprovistos de pulpa y que en su interior había envoltorios de nylon con sustancias, lo que confirmó la sospecha de un intento de contrabando.
Del procedimiento se secuestraron ocho bolsitas de nylon transparente con una sustancia vegetal de color verde amarronado, compatible con marihuana, y siete envoltorios con polvo blanco, compatible con cocaína. Los elementos incautados fueron entregados de inmediato a la autoridad judicial competente, que dispuso las medidas necesarias para determinar el origen y la eventual responsabilidad penal de los involucrados.
Según informó el portal ElDoce.tv, la investigación quedó a cargo de la Fiscalía de turno, que ordenó peritajes para confirmar la composición y el peso de las sustancias. Además se dictaron medidas para identificar al remitente del paquete y a posibles destinatarios dentro del penal, y no se descartaron nuevas actuaciones a partir del análisis de las cámaras de seguridad y los registros de entrega.
Todo el material secuestrado quedó bajo custodia de la Justicia Federal, que en las próximas horas definirá la derivación de la causa y las posibles imputaciones.
Un guardiacárcel intentó ingresar droga dentro de un embutido a una cárcel
Hace una semana, también en la provincia de Córdoba, un control en el acceso al Complejo Carcelario N°2 de Cruz del Eje permitió detectar a un agente del Servicio Penitenciario que intentaba ingresar al establecimiento con droga oculta en un embutido.
El operativo se activó cuando el personal observó que el agente llevaba un paquete con características atípicas; al inspeccionarlo, comprobaron que los envoltorios estaban preparados en forma de “salamín” para simular un producto alimenticio, pero en realidad ocultaban sustancias prohibidas.
La Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) intervino en el lugar para realizar las pruebas de campo correspondientes.
Las pericias confirmaron que los envoltorios contenían cocaína y marihuana, sustancias reguladas por la Ley Nacional 23.737. El agente fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.
Tras el arresto, el Servicio Penitenciario de Córdoba emitió un comunicado en el que recordó que los controles de ingreso se aplican de forma estricta tanto a visitantes y proveedores como al propio personal penitenciario.
En ese comunicado las autoridades señalaron que “el narcotráfico y el delito no admiten ningún tipo de tolerancia, mucho menos cuando se trata de faltas graves cometidas por quienes deben garantizar la seguridad penitenciaria”.
Además de la causa judicial por la infracción a la Ley 23.737, el expediente fue remitido al Tribunal de Conducta de las Fuerzas de Seguridad, el órgano encargado de evaluar el comportamiento del personal provincial y que puede imponer sanciones disciplinarias que van desde la suspensión hasta la exoneración del servicio.

