19 de febrero de 2026
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Estimulación cerebral experimental revierte síntomas de esquizofrenia

Investigadores en Israel han desarrollado una terapia de estimulación cerebral profunda dirigida al globo pálido externo que, en estudios preclínicos, logró revertir déficits cognitivos asociados con la esquizofrenia resistente a tratamientos convencionales.

Los resultados, publicados en la revista Nature Communications, abren una posible vía de tratamiento para las aproximadamente 21 millones de personas en el mundo afectadas por esta enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La esquizofrenia es un trastorno psiquiátrico grave que altera el pensamiento, las emociones y la conducta. Suele aparecer en la adolescencia o en los primeros años de la adultez y con frecuencia se cronifica. Entre sus síntomas destacan alucinaciones, delirios, pensamiento y lenguaje desorganizados, conductas inusuales, retraimiento social y deterioro del funcionamiento diario.

Se estima que alrededor de un tercio de los pacientes no responde a los tratamientos farmacológicos disponibles, lo que genera una carga importante tanto para las personas afectadas como para los sistemas de salud.

Estimulación cerebral para mitigar los síntomas de la esquizofrenia

El estudio, liderado por el doctor Nir Asch en el Rambam Health Care Campus y supervisado por el profesor Hagai Bergman de la Universidad Hebrea de Jerusalén, consistió en aplicar estimulación cerebral profunda de baja frecuencia sobre el globo pálido externo en primates.

La intervención restauró la flexibilidad cognitiva y reguló el comportamiento exploratorio, funciones que suelen verse alteradas en la esquizofrenia.

Para reproducir alteraciones comparables a las observadas en la enfermedad, los investigadores administraron fenciclidina a los primates, lo que provocó una marcada disminución de la flexibilidad cognitiva y un aumento del comportamiento caótico, reflejando déficits de pacientes con esquizofrenia.

La estimulación cerebral profunda, ajustada a 13 Hz, permitió que los animales recuperaran niveles normales en tareas de toma de decisiones y aprendizaje, según los datos publicados en Nature Communications.

La reversión de la inflexibilidad cognitiva fue rápida y pronunciada: “Los monos recuperaron los niveles de cuando estaban sanos y, además, eran mucho menos caóticos”, afirmó Asch en declaraciones a The Times of Israel.

El globo pálido externo, descrito por los autores como una “puerta de entrada” para la regulación de la flexibilidad cognitiva y el equilibrio exploratorio, se perfila como un nodo central en la red neuronal afectada por la esquizofrenia. La actividad en esta región parece influir en procesos de atención y memoria de trabajo, esenciales para una toma de decisiones adaptativa.

“En la clínica y el quirófano ya se observa una mejora en la flexibilidad cognitiva con la estimulación cerebral profunda en diversas poblaciones de pacientes”, señaló la doctora Idit Tamir, directora de la unidad de neurocirugía funcional del Centro Médico Rabin, en declaraciones a The Times of Israel.

Tras el tratamiento, los primates mostraron mayor rapidez para adaptarse a nuevas reglas y una reducción clara de la exploración aleatoria no productiva, recuperando patrones de comportamiento similares a los de sujetos sanos.

El equipo enfatiza que este enfoque está pensado para pacientes que no responden a los fármacos actuales y se plantea como una alternativa complementaria más que como un reemplazo del tratamiento farmacológico. El impacto podría ser relevante en regiones como América Latina, donde la esquizofrenia resistente tiene una importante carga social. En Israel se estiman alrededor de 70.000 casos.

Los próximos pasos: evaluar el tratamiento en humanos

Los autores señalan que el siguiente paso será realizar ensayos clínicos en pacientes para confirmar la seguridad y eficacia de la terapia. “El estudio propone una nueva dirección terapéutica, que en el futuro puede ampliar las opciones de tratamiento para pacientes con esquizofrenia que no responden suficientemente a los tratamientos existentes”, indicó Asch a The Times of Israel.

Esta investigación ofrece una base experimental sólida sobre el papel del globo pálido externo como objetivo potencial en trastornos psiquiátricos resistentes. La comunidad médica observa con atención la transición de la fase preclínica a los ensayos en humanos, con expectativas respecto a que nuevas herramientas puedan mejorar el pronóstico de quienes actualmente disponen de pocas alternativas.

Qué es la esquizofrenia y cuáles son sus síntomas

La esquizofrenia es un trastorno cerebral que afecta aproximadamente al 1 % de la población mundial.

Según especialistas del Grupo INECO, sus síntomas principales incluyen alucinaciones —percepciones de sonidos o imágenes que no existen—, ideas delirantes —creencias falsas como sentirse perseguido sin motivo—, y alteraciones cognitivas persistentes en áreas como la memoria, la atención y la resolución de problemas.

La enfermedad también afecta las emociones y la motivación, provocando aplanamiento afectivo y dificultades para mantener la actividad cotidiana.

El inicio suele ocurrir entre la adolescencia y los 30 años. Los primeros signos pueden ser sutiles, como retraimiento social, irritabilidad, pensamientos inusuales y trastornos del sueño. Un episodio agudo, conocido como brote, marca la aparición evidente del cuadro con síntomas psicóticos, desorganización del pensamiento y pérdida de contacto con la realidad.

La evolución tiende a ser crónica, con recaídas frecuentes, especialmente si se abandona el tratamiento: ocho de cada diez pacientes que suspenden la medicación presentan recaídas.

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