Hungría ha anunciado que bloqueará el próximo paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, según declaró el domingo el ministro de Asuntos Exteriores. La medida busca presionar a Ucrania para que permita la reanudación del flujo de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, que abastece a refinerías húngaras.
Los envíos de petróleo por el Druzhba a Hungría y Eslovaquia están interrumpidos desde el 27 de enero, fecha en la que Kiev informó que un ataque con drones había dañado instalaciones del oleoducto en el oeste de Ucrania.
Tanto Eslovaquia como Hungría atribuyen a Ucrania la responsabilidad por la prolongada interrupción del suministro.
La Unión Europea está ultimando su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia por la guerra en Ucrania. Aunque las negociaciones continúan, varios Estados miembros esperaban aprobar el paquete antes del martes, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala.
“En el Consejo de Asuntos Exteriores de mañana, la UE pretende adoptar el vigésimo paquete de sanciones. Hungría lo bloqueará”, afirmó el ministro Péter Szijjártó en la plataforma X.
Szijjártó añadió que Hungría no apoyará “decisiones importantes para Kiev” hasta que Ucrania permita de nuevo el tránsito de petróleo a Hungría y Eslovaquia por el oleoducto Druzhba.
Se agrava la disputa
El conflicto sobre el suministro ha provocado una de las disputas más intensas entre Ucrania y sus vecinos Hungría y Eslovaquia. Aunque ambos países integran la UE y la OTAN, sus gobiernos han adoptado posturas más favorables al restablecimiento de relaciones con Moscú que las mayoritarias en Europa.
El viernes, Szijjártó advirtió que Hungría bloquearía además la aprobación de un préstamo de la UE de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania para su defensa, hasta que se reanudaran los envíos por el Druzhba. Para desbloquear ese préstamo sería necesario modificar la normativa presupuestaria de la UE, lo que exige unanimidad entre los Estados miembros.
Hungría y Eslovaquia también han amenazado con cortar el suministro eléctrico a Ucrania en relación con esta disputa.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania calificó las acciones de Budapest y Bratislava de “ultimátums y chantajes” y las condenó en un comunicado publicado el sábado.
El comunicado rechazó las amenazas respecto al suministro de energía y señaló que los “ultimátums deberían dirigirse al Kremlin, no a Kiev”. Kiev pidió a ambos países actuar de forma constructiva y responsable, y dejar de lado “las amenazas infundadas e irresponsables” emitidas en los últimos días.
Las autoridades ucranianas indicaron que las medidas de Hungría y Eslovaquia, además de beneficiar a Rusia, perjudican a las propias compañías energéticas húngaras y eslovacas que mantienen relaciones comerciales con Ucrania. Subrayaron el papel de Ucrania como “socio energético fiable” de la UE y país de tránsito de recursos energéticos.
El Ministerio de Exteriores no descartó activar el Mecanismo de Alerta Temprana previsto en el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE.
La advertencia ucraniana se produjo después de que el primer ministro eslovaco, Robert Fico, diera un ultimátum al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky: o se reanudan los envíos de petróleo ruso a Eslovaquia antes del lunes, o ese mismo día se cortará el suministro eléctrico de emergencia a Ucrania.
(Con información de Reuters)

