El fiscal Álvaro Garanta, de La Plata, solicitó prisión preventiva para Marcos Ariel García, exnovio de Rocío Alvarito y único imputado por su muerte, ocurrida el 29 de enero cuando la joven cayó desde un segundo piso tras una discusión con él.
Según el funcionario judicial, las pruebas indican que esa mañana, en el departamento donde convivían en la calle 47 y Diagonal 76, se inició una fuerte discusión entre ambos que terminó con la caída de la joven.
La presentación sostiene que, en ese contexto, Alvarito intentó retirarse del lugar y el acusado no se lo permitió, lo que le provocó a ella una descompensación psicológica que la llevó a intentar huir aferrándose al balcón de la vivienda, sin que su pareja evitara la maniobra ni adoptara medidas para proteger su integridad física.
Se añade que García no intentó socorrerla pese a haberla puesto en esa situación desesperante, y que finalmente ella cayó al vacío, sufriendo lesiones que provocaron su fallecimiento a pocas horas.
El pedido de prisión preventiva se presentó una semana después de que la defensa del imputado solicitara por segunda vez su excarcelación. García está imputado por abandono de persona seguido de muerte y por privación ilegal de la libertad agravada; ambas solicitudes de excarcelación fueron denegadas y la defensa elevó el recurso a la Cámara Penal.
La declaración del imputado
En el primer encuentro con el fiscal, días después de la tragedia, el detenido negó los cargos y pidió ampliar su indagatoria cuando estuviera en mejores condiciones anímicas.
En paralelo, el padre de Rocío, Julio, declaró que a las 7:15 del día del incidente García lo llamó pidiéndole que fuera a buscar a su hija: “Tato, por favor, vení a buscar a Rocío. Está rompiendo todo el departamento, no quiero estar más con ella, se terminó”, le dijo, según relató Julio, quien además dijo no tener conocimiento de conflictos previos en la pareja.
Al ampliar su indagatoria, el acusado relató que la noche anterior habían discutido por un tema de tránsito y durmieron en habitaciones separadas; al despertarse él ya había decidido terminar la relación.
Dijo que, al comunicarle su decisión, Rocío reaccionó muy mal, se mostró agresiva, empezó a empacar sus cosas en una bolsa y rompió objetos del departamento.
Contó que, por ese motivo, llamó al padre de Rocío, quien le dijo que no podía ir en ese momento, y luego llamó a su propia madre, que mantenía buena relación con la joven, para pedirle que viniera a ayudar.
El imputado también declaró que registró con su celular lo que ocurría esa mañana. Según su versión, Rocío intentó bajar por el balcón; aseguró que la puerta del departamento estaba como la habían dejado la noche anterior y que ella arrojó su llave al vacío.
Relató: “Cuando Rocío se colgó de la baranda del balcón, quise subirla tomándola de los brazos, pero no pude y le pedí que aguantara. Se acercaron vecinos a la puerta del departamento y les pedí que llamaran a la Policía como pedido de ayuda”. Luego dijo que corrió al piso de abajo para intentar atajarla, pero no llegó a tiempo porque ella ya había caído.

