El Ejército israelí informó en la madrugada de este miércoles que ha iniciado una nueva ofensiva de gran envergadura contra objetivos clave en Irán. Un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicó que se ha lanzado una “amplia ola de ataques” dirigida a bases de lanzamiento, sistemas de defensa y otras infraestructuras del régimen iraní.
Las autoridades militares dijeron haber detectado un lanzamiento de misiles desde Irán y activaron sus sistemas defensivos para intentar interceptar la amenaza. Entre los blancos alcanzados por las FDI se mencionan un suburbio de Beirut —considerado bastión de Hezbolá— y un hotel en las afueras de la capital libanesa.
El Comando del Frente Interior envió alertas preventivas a teléfonos móviles en las zonas afectadas y pidió a los residentes que permanezcan en áreas protegidas hasta nuevo aviso y sigan las indicaciones de seguridad.
Según el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel en el marco de la operación “Furia Épica” habrían interrumpido el programa de misiles nucleares de Irán, destruyendo centros de mando, lanzadores de misiles y sitios de radar.
En un video publicado en la red X, Leiter afirmó que esas acciones impidieron que Teherán combinara uranio enriquecido con sistemas de lanzamiento de misiles, lo que describió como un paso decisivo hacia la posible producción de armas nucleares.
El diplomático señaló que, junto con Estados Unidos y bajo la operación “Furia Épica”, se eliminaron la mayoría de las estaciones de radar en el oeste de Irán y numerosos lanzamisiles, tanto tierra-tierra como tierra-aire. Añadió que en Teherán se desmanteló el cuarto centro de mando —tras haber neutralizado tres el día anterior—, situación que, según él, ha generado desorden en las filas del régimen.
Leiter indicó que esto habría creado una brecha en la cadena de mando iraní que dificulta el envío de instrucciones desde los altos mandos hacia el terreno, y sugirió que esa descoordinación es una de las causas del aparente lanzamiento masivo de misiles balísticos contra varios países vecinos.
El embajador subrayó que uno de los sitios más importantes desmantelados era aquel donde, según sus declaraciones, Irán pretendía combinar uranio enriquecido con sistemas de lanzamiento de misiles. Comentó que la rapidez en la intervención fue clave, ya que, de haberse demorado, el lugar habría sido mucho más difícil de destruir.
Leiter también recordó que el enviado especial Steve Witkoff informó en una reunión con representantes iraníes que estos admitieron poseer 642 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Según lo relatado, pasar del 60% al 90% de enriquecimiento les tomaría aproximadamente una semana, lo que, en su estimación, podría haber permitido la fabricación de varias armas si se hubiera combinado con sistemas de lanzamiento.
El Ejército israelí confirmó, en declaraciones del portavoz militar teniente coronel Nadav Shoshani ante la prensa internacional, que ha realizado alrededor de 1.600 incursiones aéreas y lanzado unas 4.000 bombas desde el inicio de la nueva ofensiva contra Irán.
Shoshani informó que las fuerzas habrían destruido 300 plataformas de lanzamiento de misiles en Irán y llevado a cabo cientos de ataques tanto en territorio iraní como en Líbano. Señaló que se atacaron de forma simultánea centenares de objetivos y activos atribuidos al denominado eje iraní.
El portavoz destacó también el ataque israelí al edificio de la Asamblea de Expertos en la ciudad de Qom, el organismo encargado de elegir al sucesor del líder supremo Alí Jamenei. Según Shoshani, los 88 clérigos responsables de la votación no se encontraban reunidos en el momento del ataque. Añadió que la asamblea tenía prevista la elección de un líder clave para la coordinación de la maquinaria de guerra iraní y que el objetivo es mantener a Irán desorganizado.
Por último, Shoshani señaló que, por primera vez en varios meses, el grupo chií libanés Hezbolá atacó el centro de Israel y no solo la zona norte. Informó que se lanzaron cohetes hacia el centro del país y que la población había salido de los refugios antiaéreos tras la escalada de hostilidades.

