Los trabajadores de El Nuevo Halcón fueron notificados de la disolución formal de la empresa. Esperan que la venta del predio de la firma permita cancelar los salarios adeudados; además, al menos dos empresas se harían cargo de los recorridos que conectan Florencio Varela y San Francisco Solano con la estación porteña de Constitución.
«El Halcón no existe más», dijo hoy uno de los delegados a sus compañeros en la terminal de Calchaquí y 12 de Octubre. Tras un prolongado ciclo de paros intermitentes, los colectivos dejaron de circular a fines de diciembre y este jueves se comunicó el cierre definitivo.
Según lo acordado con la Unión Tranviarios Automotor, la venta del terreno permitiría saldar las deudas con alrededor de 500 trabajadores, indicaron los delegados.
La deuda acumulada incluye el medio aguinaldo de diciembre, los sueldos completos de enero y febrero, viáticos y los aportes patronales que no fueron depositados.
Varias empresas asumirían los distintos ramales, aunque no hay garantía de continuidad laboral para todos los empleados.
La cuenta de X Bairesbondis informó que los colectivos no recibían mantenimiento desde 2018.
La línea 148 seguirá prestando servicio, pero bajo la operación de otras compañías. En principio, quedaría a cargo de San Vicente, del grupo DOTA, y de Misión Buenos Aires, que absorberían la mayor parte del personal.

