A diez años de su muerte, Roberto Perfumo sigue siendo recordado como una figura central del fútbol argentino: un defensor histórico, capitán de la selección, entrenador campeón con Gimnasia y, en sus últimos años, una voz respetada del análisis deportivo. Apodado “El Mariscal”, dejó una huella notable dentro y fuera de la cancha.
Nació en Sarandí el 3 de octubre de 1942. Debutó en Racing Club a comienzos de la década de 1960 y se consolidó como líder defensivo del equipo dirigido por Juan José Pizzuti. Con Racing ganó el torneo local de 1966, la Copa Libertadores de 1967 y la Copa Intercontinental de 1967, la etapa más gloriosa del club en esa era. En 1971 fue transferido al Cruzeiro de Brasil, donde obtuvo campeonatos estatales y potenció su reconocimiento internacional. A mediados de los años setenta regresó a la Argentina para jugar en River Plate, donde sumó tres campeonatos entre 1975 y 1977 y se retiró en 1978.
Con la selección argentina disputó 37 partidos y participó en los Mundiales de 1966 (Inglaterra) y 1974 (Alemania), llegando a ser capitán del equipo nacional.
Tras su retiro como jugador inició la carrera de director técnico en la década de 1980, dirigiendo clubes como Sarmiento de Junín, Racing y el paraguayo Club Olimpia (con el que ganó el Torneo República). Su logro más destacado fue la obtención de la Copa Centenario de la AFA 1993, disputada en 1994, al frente de Gimnasia y Esgrima La Plata. Aunque el título suele asociarse también con la dupla técnica y el plantel, su paso por el banco en esa etapa quedó registrado: dirigió nueve partidos, con un balance de dos victorias, cuatro empates y tres derrotas.
En los años posteriores se desempeñó como comentarista y analista deportivo en televisión y radio, trabajando en programas como Hablemos de Fútbol, colaborando con medios gráficos y participando en transmisiones. Perfumo se describía con sencillez como “un futbolista que hace de periodista”, abordando el comentario desde su experiencia como jugador.
Falleció el 10 de marzo de 2016 en Buenos Aires a los 73 años, tras sufrir un accidente que le provocó un traumatismo grave por una caída en una escalera.

