El Ejército de Estados Unidos ha desplegado 10.000 drones interceptores desarrollados en Ucrania hacia Oriente Medio para repeler ataques iraníes sin recurrir a costosos sistemas antimisiles, según afirmó el secretario del Ejército, Dan Driscoll.
Driscoll explicó en una entrevista que los drones Merops, con capacidades de inteligencia artificial, fueron enviados cinco días después del inicio de una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel, que comenzó el 28 de febrero. Los Merops fueron desarrollados por Project Eagle, una empresa de defensa respaldada por el exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt, y se entregaron a Ucrania en 2024.
Cada dron Merops cuesta aproximadamente entre 14.000 y 15.000 dólares, aunque pedidos mayores podrían reducir ese precio a entre 3.000 y 5.000 dólares por unidad, según Driscoll. Esto resulta más barato que los drones Shahed de Irán, cuyo precio mínimo se estima en 20.000 dólares y que han sido empleados en ataques contra Estados Unidos y sus aliados en la región.
“En realidad, estamos en el extremo más favorable de la curva de costos”, dijo Driscoll. “Así que cada vez que Irán lanza un dron que logramos derribar, pierden una cantidad considerable de dinero”.
El uso de equipamiento probado en la guerra entre Rusia y Ucrania ocurre pese a que el presidente Donald Trump restó importancia a la necesidad de la ayuda de Kiev para enfrentar los drones iraníes. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se había ofrecido a enviar apoyo a Oriente Medio para derribar drones.
“No, no necesitamos su ayuda en la defensa contra drones”, dijo Trump en una entrevista con Brian Kilmeade en Fox News Radio. “Sabemos más de drones que nadie. De hecho, tenemos los mejores drones del mundo”.
La adopción más generalizada del sistema Merops podría modificar de forma significativa la estrategia de las fuerzas estadounidenses e israelíes, que hasta ahora han dependido de sistemas de defensa aérea como Patriot y THAAD, cuyos misiles pueden costar más de 4 millones de dólares cada uno para interceptar drones y misiles balísticos iraníes.
Estados Unidos también ha enviado a la región distintos sistemas antidrones, entre ellos el interceptor Coyote de RTX Corp.
Además, el Ejército desplegó los Bumblebee, cuadricópteros equipados con explosivos diseñados para detectar y destruir drones enemigos. Fabricado por Perennial Autonomy, este sistema fue probado en Ucrania, donde inicialmente se empleó como dron de ataque contra objetivos en movimiento.
El Ejército adquirió sistemas Bumblebee mediante un contrato menor de 5,2 millones de dólares en enero de 2026, gestionado a través del nuevo Grupo de Trabajo Conjunto Interinstitucional 401 del Pentágono, creado para desarrollar y adquirir sistemas contra aeronaves no tripuladas y desplegarlos con rapidez en las fuerzas armadas.
(Bloomberg)



