En los primeros días de marzo, la conductora China Ansa anunció que su hija India, de dos años, debía ser operada de amígdalas y adenoides. Durante un mes la familia se preparó tanto en lo médico como en lo emocional: realizaron estudios prequirúrgicos, incluida una polisomnografía para evaluar el sueño y la respiración, y llevaron a cabo psicoprofilaxis, una preparación física y psicoafectiva para la niña y su entorno.
La madrugada de la cirugía, Ansa compartió un video en el que se la veía a India con su padre, Diego Mendoza, antes de salir hacia la clínica. Indicó que la operación estaba programada para las 6:30 y explicó que la decisión se había tomado tras los estudios correspondientes.
Tras la intervención, la conductora informó desde la clínica que todo había salido bien y que daban el alta: India estaba dormida y ya no roncaba. En tono distendido, también comentó que su marido había estado dormido antes y después del procedimiento. Ansa señaló que la operación se realizó en una clínica de Olivos/Nordelta y recordó que la niña comenzaría el jardín la semana siguiente, tras completar los prequirúrgicos.



