El psicólogo social Guillermo Maciel explicó cómo funciona el equipo de cannabis terapéutico de San Vicente. El servicio recibe pacientes tanto por demanda espontánea como por derivación desde otros dispositivos de salud. El proceso de evaluación comienza con una entrevista inicial en profundidad, en la que se indaga sobre la vida cotidiana del paciente y las patologías previas. A partir de esa entrevista, las doctoras solicitan estudios y análisis complementarios para determinar si el uso de cannabis podría ser beneficioso; con esos antecedentes clínicos deciden si lo indican o no.
Cuando se decide iniciar tratamiento con cannabis terapéutico, el equipo impulsa la participación en espacios grupales. A los pacientes se les propone asistir a talleres y, en algunos casos, integrarse a actividades vinculadas al cultivo. Estas instancias grupales buscan complementar la atención individual en consultorio, ofreciendo apoyo comunitario y espacios de intercambio entre personas en situaciones similares.
Además de la atención clínica, el equipo realiza actividades abiertas a la comunidad y talleres más cerrados y específicos. Las actividades abiertas forman parte del trabajo comunitario y tienen un enfoque más general, mientras que los talleres cerrados son grupales y están diseñados para abordar necesidades concretas; según Maciel, esos talleres grupales comenzarán en breve.
Otra función importante del equipo es acompañar a los pacientes en los trámites necesarios para el acceso legal al cultivo y al uso terapéutico del cannabis. Trabajan con el REPROCANN, la herramienta oficial para tramitar la posibilidad de cultivar cannabis de manera legal. Algunos pacientes realizan esos trámites con la ayuda del equipo. Según el relato, en las últimas semanas el acceso mediante REPROCANN había presentado dificultades y se encontraba bastante trabado, pero parece que la situación comenzó a desbloquearse para algunos pacientes del equipo.
En resumen, el equipo de San Vicente combina una evaluación clínica cuidadosa —con entrevista inicial y estudios complementarios— con propuestas de participación en talleres y espacios de cultivo, y con apoyo para la realización de los trámites legales necesarios. La oferta incluye tanto atención individual en consultorio como actividades comunitarias abiertas y talleres grupales más cerrados, integrando así aspectos clínicos, comunitarios y administrativos para facilitar el acceso y el seguimiento del tratamiento con cannabis terapéutico.



