Plazo fijo: una forma de ahorrar con condiciones determinadas
En muchos bancos tradicionales, las tasas nominales anuales suelen oscilar entre el 15% y el 19%.
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Aspectos fundamentales antes de invertir en un plazo fijo
Antes de invertir en un plazo fijo conviene tener claros varios puntos importantes.
En primer lugar, el capital queda inmovilizado durante el período acordado. Por ejemplo, en un plazo fijo tradicional a 30 días no se puede retirar el dinero antes del vencimiento sin perder condiciones o sin cancelar la operación.
La tasa se fija desde el inicio: aunque el banco modifique sus tasas durante el plazo, el rendimiento pactado permanece inalterable hasta el vencimiento del depósito.
También es importante distinguir entre ganancia nominal y rentabilidad real. Los intereses se expresan en pesos, pero si la inflación mensual supera ese rendimiento, el poder adquisitivo del dinero puede disminuir.
Por ese motivo, muchos inversores buscan actualmente otras alternativas financieras que protejan mejor el valor real de sus ahorros.
Un desafío clave del plazo fijo tradicional es la relación entre tasa e inflación: si el aumento de precios mensual es mayor que el interés generado por el depósito, la rentabilidad real puede resultar negativa. Así, aunque el capital nominal aumente, el poder adquisitivo puede deteriorarse.


