Después del primer trimestre, los precios de la carne comenzaron a mostrar señales de desaceleración.
La desaceleración del precio de la carne puede influir en la dinámica de la inflación.
Por Mariano Fuchila
En los primeros meses del año, el aumento de los precios de la carne vacuna fue uno de los factores que impulsó el alza del costo de vida y ejerció presión sobre el IPC general.
Los gráficos del informe del IPCVA muestran que la variación mensual de la carne empezó a desacelerarse de forma notable en abril, tras una tendencia ascendente sostenida durante gran parte del verano.
El relevamiento también indicó que, en la mayoría de los cortes analizados, las carnicerías ofrecieron precios más competitivos que los supermercados.


