Alejandro Poli, secretario general de F.A.R.E.M. y SURyA, presentó un documento a la intendenta Mayra Mendoza advirtiendo sobre la presunta «violación flagrante» de las ordenanzas locales por parte de plataformas como Uber, Cabify y Didi.
La Federación Argentina de Remisses (F.A.R.E.M.) y el Sindicato Único de Trabajadores de Remisses (SURyA) formalizaron una denuncia ante el Municipio de Quilmes por el funcionamiento de servicios de transporte que consideran ilegales, en el marco del conflicto entre el transporte formal y las aplicaciones tecnológicas.
La presentación, firmada por Alejandro Claudio Poli, secretario general de ambas organizaciones, fue ingresada el 31 de marzo de 2026 en la Mesa de Entradas de la comuna (Legajo 38328). El documento está dirigido a la intendenta municipal, Mayra Mendoza, y a Eva Mieri.
En la nota con sello de entrada del municipio, Poli manifiesta la preocupación del sector por la proliferación de remises que operan a través de aplicaciones como UBER, CABIFY y DIDI, y califica esa actividad como un «transporte ilegal» que contraviene las normativas municipales vigentes.
Según la presentación, F.A.R.E.M. sustenta su denuncia en información pública en redes sociales y en la constatación diaria del trabajo. La organización afirma que UBER tendría más de 35.000 «socios conductores» y más de 2 millones de usuarios registrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El gremio sostiene que esta situación representa una «realidad solapada» frente a la cual el municipio no puede permanecer como espectador. Denuncian la circulación de cientos de remises que, a su juicio, operan ilegalmente y vulneran las ordenanzas municipales.
La presentación administrativa y judicial busca que el Municipio de Quilmes refuerce los controles sobre el transporte de pasajeros no autorizado y proteja el trabajo de los remiseros registrados formalmente.



