La metformina es un fármaco usado principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 que contribuye a controlar los niveles de glucosa en sangre.
Investigadores en Estados Unidos hallaron que esta medicina podría tener otro uso: en hombres con cáncer de próstata, la metformina podría inducir efectos metabólicos similares a los que genera el ejercicio intenso.
Esto ocurre porque el medicamento aumenta los niveles de una molécula implicada en el equilibrio energético y el control del peso, incluso en pacientes que no realizan actividad física.
El estudio fue realizado por científicos del Sylvester Comprehensive Cancer Center, en Miami, y se publicó en la revista EMBO Molecular Medicine.
Qué motivó a hacer el estudio
Muchos pacientes con cáncer de próstata padecen fatiga, dolor o limitaciones físicas que dificultan mantener una rutina de ejercicios.
Además, la terapia hormonal utilizada en este cáncer puede alterar el metabolismo, provocando aumento de peso, resistencia a la insulina y mayor riesgo cardiovascular.
Por estas razones, los investigadores buscaron alternativas para ayudar a pacientes que no pueden realizar actividad física durante el tratamiento.
En el estudio, la metformina aumentó los niveles de N-lactoil-fenilalanina (Lac-Phe), una molécula que el organismo produce cuando necesita más energía.
Lac-Phe se forma cuando el lactato —generado al realizar esfuerzo— se une a la fenilalanina, un aminoácido presente en las proteínas.
Investigaciones previas en animales y en humanos habían asociado niveles altos de Lac-Phe con menor apetito y mejor control del peso corporal.
Señales del cuerpo, caminos de la medicina
Los autores observaron que la metformina elevó Lac-Phe en pacientes que no realizaron actividad física, y que las concentraciones alcanzadas eran comparables a las registradas después de una sesión de ejercicio exigente.
Este hallazgo sugiere que determinadas vías metabólicas pueden activarse sin movimiento físico.
El estudio aclara que la metformina no reemplaza los beneficios del ejercicio, pero ofrece información sobre los mecanismos internos que regulan el metabolismo.
El objetivo es investigar si es posible proteger la salud metabólica de pacientes que no pueden ejercitarse debido a tratamientos u otras limitaciones.
También se comprobó que el aumento de Lac-Phe inducido por la metformina no se asoció con cambios en el antígeno prostático específico (PSA), la prueba sanguínea empleada para monitorear el cáncer de próstata.
Esto indica que, aunque Lac-Phe está relacionado con el metabolismo y el peso, no parece afectar directamente al tumor.
Metformina, una aliada inesperada
Además de Lac-Phe, la metformina elevó los niveles de otra proteína llamada GDF-15, aunque su relación con la pérdida de peso resultó menos clara.
El equipo liderado por Marijo Bilusic, oncólogo y profesor en la Universidad de Miami, combinó trabajo de laboratorio y ensayos clínicos para vincular los hallazgos moleculares con datos de pacientes.
La doctora Priyamvada Rai, especialista en biología tumoral, destacó que mantener la salud metabólica puede ayudar a que los pacientes toleren mejor los tratamientos y mejoren su calidad de vida.
El profesor David Lombard, experto en epigenética, añadió que estudiar el metabolismo celular facilita entender el impacto de la metformina en personas con cáncer de próstata.
Los resultados se replicaron en distintos contextos clínicos y también en pacientes que recibían otras terapias metabólicas.
Esto sugiere que Lac-Phe podría reflejar un ajuste metabólico más amplio y no ser un efecto exclusivo de la metformina.
La posible utilidad de la metformina en pacientes con cáncer de próstata abre nuevas líneas de investigación sobre cómo medicamentos ya existentes pueden apoyar el metabolismo cuando la actividad física es difícil o imposible.



