La Policía de la Ciudad, junto con la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ), secuestró 137 bultos en el barrio de Belgrano con prendas de primeras marcas norteamericanas y europeas que habían ingresado de contrabando, por un valor aproximado de 150 millones de pesos.
Los imputados administraban un comercio donde ofrecían ropa supuestamente usada e importada, aunque en realidad se trataba de mercadería nueva de alta calidad ingresada de forma ilegal; por ello se labraron actuaciones por infracción a la Ley 22.415 (Ley de Contrabando).
Mediante tareas de ciberpatrullaje, los investigadores detectaron una empresa que promocionaba en redes sociales ropa usada de primera, segunda y tercera calidad de marcas reconocidas —como Nike, Adidas, Banana Republic y Hollister—, pero cuyas prendas conservaban las etiquetas originales.
Ese detalle evidenció que las prendas no eran usadas sino piezas originales sin la documentación aduanera correspondiente, procedentes de Chile e ingresadas al país de manera clandestina.
La empresa, gestionada por dos argentinos, no contaba con certificados de movimientos aduaneros, lo que reveló la actividad ilícita. Además, el local ubicado en la calle Monroe al 2500 carecía de habilitación y de sistema de facturación.
Durante la inspección del comercio se encontró gran cantidad de indumentaria importada que, según personal de ARCA presente en el operativo, no contaba con la documentación respaldatoria correspondiente.



