6 de abril de 2026
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Ventas en Pilar caen 30% y aumenta la preocupación

Las ventas en los comercios de Pilar cayeron en marzo alrededor de un 30% interanual, según un relevamiento de la Cámara de Comercio local (SCIPA). El dato refleja una contracción general del consumo que afecta la actividad comercial.

El secretario de la entidad, Mauro Moris, atribuyó la caída a un contexto de inflación sostenida y condiciones de financiamiento desfavorables, sobre todo en el uso de tarjetas de crédito, que limitan la capacidad de compra de los consumidores.

Retroceso en todos los sectores

El informe cubre distintos segmentos del comercio minorista y muestra una tendencia uniforme: no hay rubros que registren crecimiento.

Los más afectados son la construcción y los insumos relacionados, tanto en ventas mayoristas como minoristas. También se observan descensos en indumentaria, ferretería y otros rubros que suelen adelantarse a las variaciones del consumo.

Incluso sectores considerados más estables muestran retrocesos. Alimentos y bebidas registraron una baja de entre el 6% y el 7%, y los medicamentos tuvieron una caída similar, lo que preocupa por tratarse de bienes de consumo básico.

Incremento de costos y presión sobre márgenes

Desde el sector advierten que la caída de las ventas no es el único problema: los comercios afrontan aumentos continuos de costos, en alquileres, servicios y logística, impulsados en parte por la suba de los combustibles.

Ese escenario presiona fuertemente la rentabilidad: los comercios no pueden trasladar fácilmente los incrementos al precio porque la demanda está deprimida, pero los gastos operativos siguen creciendo, señalaron desde SCIPA.

La situación obliga a muchos comerciantes a ajustar estructuras para mantenerse. Existe preocupación por el empleo, aunque se observa resistencia a adoptar medidas extremas. Moris destacó la dificultad de despedir personal, especialmente en PyMEs donde hay vínculos más cercanos.

Consumo retraído y diferencia con la visión oficial

El diagnóstico del sector apunta a múltiples causas: pérdida del poder adquisitivo, aumentos salariales por debajo de la inflación y una orientación del consumo hacia lo estrictamente necesario.

En ese marco, Moris mencionó las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien atribuyó parte de la baja del consumo a un cambio de comportamiento de las personas, que estarían destinando ingresos al ahorro para comprar bienes durables como motovehículos.

Desde la mirada del comercio local, esa explicación fue relativizada: el dirigente señaló que la percepción diaria en los comercios difiere de esa interpretación y puso énfasis en las necesidades inmediatas de quienes tienen que cubrir costos fijos.

Si bien admitió que pueden observarse señales de estabilización en algunas variables macroeconómicas, Moris advirtió que la realidad en el mostrador es distinta: los comerciantes deben comprar mercadería y afrontar pagos como alquileres y sueldos, por lo que no pueden esperar a que bajen los precios para operar.

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