8 de abril de 2026
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Diez mujeres imputadas por abuso de una menor en presunto rito de iniciación en club de hockey

Diez mujeres, de entre 25 y 30 años, fueron imputadas por el abuso de una adolescente que, en el momento del hecho, tenía 16 años y, junto a cinco compañeras, fue sometida a prácticas humillantes durante el “bautismo” de ingreso a la primera división del Club Alemán de hockey de Mendoza.

La denuncia se presentó en 2023. Inicialmente, la fiscalía consideró que, si bien los hechos resultaban aberrantes, no configuraban un delito, según explicó el abogado Lucas Lecour, porque “no hubo un contacto físico directo entre las autoras y la víctima”.

Sin embargo, ese criterio cambió cuando el juez ordenó desarchivar la causa y reactivar la investigación al considerar la diferencia de edad entre la víctima y las imputadas, y el contexto de pertenencia al club.

El relato de la víctima describe las situaciones de indignidad: al ingresar, les obligaron a quitarse el corpiño, les entregaron un papel que cubría mínimamente el pecho y les vendaron los ojos con toallitas femeninas; además, las hicieron ponerse a cuatro patas, les dieron un hueso y les pidieron que ladraran como perros, para luego llevarlas al baño.

La adolescente y sus compañeras buscaban integrar la división superior después de años de esfuerzo deportivo, pero relataron prácticas distintas a lo esperado: les aplicaron mezclas sobre el cuerpo, las tocaron de manera indebida y en un momento les pidieron que gritaran “gol”.

La víctima detalló que, con los ojos vendados y sin comprender lo que ocurría, le introdujeron a la fuerza una salchicha en la ropa interior y luego una morcilla entre la ropa interior y las mallas; no le permitieron quitársela y durante el episodio se escucharon comentarios sexualizados sobre ella y su entrenador.

Agregó que tenía 16 años cuando le entregaron un preservativo con un líquido blanco para probarlo, luego se lo arrojaron al cuerpo y finalmente le permitieron quitarse la toallita de los ojos; en ese momento advirtió que la estaban filmando, sin su consentimiento.

Sin dar su nombre y hablando de espaldas, la joven contó que eran seis chicas en total, todas menores, y que las sometieron a las mismas acciones. Al día siguiente les pidieron que no contaran nada, alegando que se trataba de una dinámica del equipo y que, si estaban en desacuerdo, deberían haberlo manifestado en el momento.

La víctima relató que la justicia avanzó de forma lenta y que ella fue la única que iba a declarar. Pasó por la prueba en cámara Gesell y decidió alejarse del deporte. Considera que lo ocurrido no fue algo aislado, sino una práctica que ya existía previamente.

El abogado destacó que en un primer momento la fiscalía pensó en archivar la causa, aunque ya existían pruebas: la declaración en cámara Gesell y pericias psicológicas que, según él, corroboraron la veracidad de lo relatado por la víctima.

Además, describió una práctica final del “bautismo” que afectó especialmente a las chicas: un juego tipo twister realizado en condiciones de semi desnudez y con contacto físico entre las participantes en posiciones de clara connotación sexual.

Indicó que les hicieron quitarse la parte superior de la ropa y colocarse hojas o papel para cubrir los pezones. Debido a la cantidad de líquido que les arrojaron, muchas terminaron con el torso descubierto, y el hecho de ser filmadas incrementó el sufrimiento.

En relación con la presión para no denunciar, el abogado explicó que solo su defendida figura en la querella y que la decisión de las otras jóvenes de no denunciar está vinculada al deseo de pertenecer al club y no perder el deporte que les gusta.

Comentó que fue difícil lograr que la fiscalía llevase la investigación con la seriedad necesaria y expresó dudas sobre si citarán a otras jugadoras para determinar si hubo casos adicionales. Tras el hecho, la legislatura de Mendoza empezó a trabajar en un proyecto de ley sobre abusos en el ámbito deportivo.

Respecto al club, Lecour señaló que la institución no tomó medidas para proteger a la víctima, quien terminó yéndose. Señaló además que estos problemas no son exclusivos del hockey y que es necesario comenzar a debatirlos. Según dijo, las diez imputadas siguen formando parte del club.

Finalmente, el abogado comentó que los videos se difundieron en el entorno del club, pero luego fueron borrados, por lo que no pudieron emplearse como pruebas en la causa.

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