Milei habló tras el 3,4% de inflación: “Hay que tener paciencia, no vamos a ir en contra de la teoría económica”
durante su exposición en el AmCham Summit 2026, donde reconoció que el número “es malo” y aseguró que le “repugna”, aunque sostuvo que la tendencia comenzará a revertirse en los próximos meses.
Tal como había anticipado en redes sociales, el mandatario abrió su discurso abordando directamente el tema. “Los políticos suelen esquivar los malos datos, pero como detesto esa forma de hacer política y odio la inflación, voy a hablar de esto”, afirmó ante empresarios.
Milei planteó que entender las causas del fenómeno es clave para resolverlo y aseguró que el Gobierno tiene claro el diagnóstico. En ese sentido, explicó que la economía argentina atravesó “dos shocks de gran magnitud” desde mediados del año pasado.
Según su visión, uno de los factores centrales fue un “ataque de la política” contra su programa económico tras las elecciones legislativas, al señalar que el Congreso impulsó más de 40 iniciativas que buscaban romper el equilibrio fiscal. “No lo lograron”, remarcó.
Además, mencionó una fuerte inestabilidad monetaria, con una corrida equivalente al 50% del M2 y una caída significativa en la demanda de dinero durante la segunda mitad de 2025, estimada en unos 41.000 millones de dólares. Para el Presidente, este fenómeno fue determinante en la aceleración de precios.
“Cuando cae la demanda de dinero, sube el nivel de precios. Eso explica este salto en la inflación”, sostuvo, al tiempo que aclaró que la política monetaria no se modificó, por lo que atribuyó el incremento a un reacomodamiento de precios relativos más que a un cambio estructural.
En ese marco, pidió “paciencia” y llamó a evitar decisiones apresuradas. “No vamos a ir en contra de la teoría económica ni de la evidencia empírica. Tampoco vamos a apartarnos de nuestros valores al diseñar la política económica”, afirmó.
El mandatario también señaló factores puntuales que impactaron en el índice de marzo, como el aumento en educación, el encarecimiento del transporte en el contexto internacional y la suba estacional de la carne. Según indicó, una vez superados estos efectos, la inflación retomará su sendero descendente.
Por otra parte, defendió el rumbo económico y ratificó que continuará con el ajuste del gasto público. “La motosierra no para”, aseguró, al reiterar su compromiso con el equilibrio fiscal, la baja de impuestos y la desregulación económica.
Finalmente, rechazó de forma tajante la posibilidad de relajar la política monetaria con fines electorales y reafirmó que su gestión seguirá basada en lo que definió como una “ortodoxia innegociable”. “No vinimos a perpetuarnos en el poder, sino a transformar la Argentina”, concluyó.



