El paro nacional convocado por ATE provocó este martes importantes complicaciones en distintos puntos de Argentina, con protestas en aeropuertos, movilizaciones y una marcada afectación de los servicios públicos.
Desde la madrugada se registraron manifestaciones en ciudades como Bariloche y El Calafate; en Buenos Aires se esperaba una concentración central acompañada de una conferencia de prensa de los dirigentes sindicales.
Reclamos salariales y pérdida del poder adquisitivo
La medida de fuerza responde al rechazo del acuerdo rubricado bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 214/06: los aumentos pactados por el Gobierno nacional con UPCN quedaron 5,4 puntos por debajo de la inflación.
Según datos sindicales, los trabajadores estatales acumulan una pérdida superior al 44% de su poder adquisitivo durante la gestión de Javier Milei, en un contexto de ajuste y recortes en el sector público.
Un informe del Frente de Sindicatos Unidos, que agrupa a más de 140 gremios, estimó que cada trabajador del sector público perdió en promedio más de 11,9 millones de pesos en los últimos dos años, mientras que en el ámbito privado la pérdida se calcula en torno a 2,2 millones. En términos agregados, el estudio cuantifica una caída del ingreso de los asalariados cercana a los 58 billones de pesos.
Impacto y advertencias del gremio
Durante la jornada se registraron demoras, reducción de la atención y funcionamiento limitado en distintas dependencias estatales, lo que afectó a miles de usuarios en todo el país.
Desde ATE advirtieron que podrían profundizar el plan de lucha si el Ejecutivo implementa nuevas medidas de ajuste, desfinancia áreas del Estado o dispone despidos en la administración pública.
El conflicto, lejos de resolverse, suma tensión a un escenario económico y social cada vez más complejo, con negociaciones paritarias trabadas y un creciente malestar en el sector estatal.

