Hulk Hogan, el célebre luchador profesional, admitió en su última entrevista —grabada tres meses antes de su fallecimiento— que lamenta haber usado un término racista en un audio filtrado en 2015, donde empleó la palabra con “n” al referirse al entonces novio de su hija Brooke Hogan.
Estas declaraciones aparecen en Hulk Hogan: Real American, un documental de cuatro episodios estrenado el 22 de abril en Netflix.
Hogan —Terry Gene Bollea— falleció el 24 de julio de 2025, a los 71 años, en su domicilio de Clearwater, Florida, a causa de un ataque cardíaco.
La entrevista incluida en el documental fue grabada tres meses antes de su muerte y constituye su última aparición en cámara en ese formato.
En el episodio final, el excampeón mundial —doce veces titular— reflexiona sobre el episodio que marcó uno de los momentos más polémicos de su carrera.
“Dije una palabra y me arrepiento. Me enojé por un asunto personal y debería haberme calmado y haberme quedado callado”, afirmó. “Lo que dije sigue resonando y tiene consecuencias que perduran”.
El luchador fue más allá en su autocrítica: “He seguido cometiendo errores, chocando contra la pared, diciendo tonterías y metiéndome en problemas. Cuando hablo de arrepentimientos, es porque no actué con dignidad en ese momento”.
El documental recupera, además, una entrevista televisiva que Hogan dio durante la controversia por el audio filtrado, en la que pidió disculpas por su lenguaje y trató de contextualizar el uso del término.
“Nunca debí haber dicho lo que dije. Estuvo mal y me avergüenza. Pero mucha gente debe entender que uno hereda cosas de su entorno”, sostuvo entonces.
Un mes después de que el audio se hiciera público, Hogan reiteró esa idea en declaraciones a People.
“Todos somos producto de nuestro entorno. Si vivías en South Tampa en esa época, saludabas a tus amigos con esa palabra o la usabas cuando estabas enfadado; formaba parte de mi entorno cotidiano”, dijo.
La respuesta fue considerada por muchos como insuficiente y evasiva. Tras el escándalo, la WWE lo retiró del Salón de la Fama y empezó a eliminar su imagen de la empresa, donde había sido su figura más representativa.
Tres años después, la organización inició una reintegración gradual de Hogan, que incluyó su participación como anfitrión de WrestleMania 37 en 2021.
La polémica volvió en 2024, cuando Hogan manifestó públicamente su apoyo al presidente Donald Trump, lo que dañó nuevamente su imagen ante parte del público de la lucha libre.
En su última aparición televisiva, durante el debut de la WWE en Netflix en enero de 2025, el público le dedicó una fuerte silbatina.
“Sé que le dolió”, dijo su amigo y mánager en pantalla Jimmy Hart en el documental.
Aun así, Hogan aparece en Hulk Hogan: Real American con una actitud de aceptación: “No busco que me feliciten por mi legado. No todos te van a querer. Hay gente que me odia, pero definitivamente soy Hulk Hogan”, expresó.
Hulk Hogan contempló el suicidio tras su divorcio
El documental también aborda un episodio delicado de la vida del exluchador: Hogan contó que llegó a contemplar el suicidio durante su divorcio de Linda Hogan en 2009, tras más de veinte años de matrimonio.
“Volví a casa y empecé a beber y a tomar pastillas; caí en un pozo durante un par de días y lo siguiente que recuerdo es que estoy sentado frente al baño con un arma en la boca, sin entender lo que estaba haciendo”, relató en el documental.
Su amigo Eric Bischoff describió esa etapa como “la parte más oscura de su vida”.
El divorcio tuvo además consecuencias financieras severas: Hogan cedió a Linda el 70% de sus bienes para poner fin a la relación, coincidiendo con su incorporación a TNA Wrestling.
Con el tiempo, la relación entre ambos mejoró. Según contó su hijo Nick a People, sus padres estaban “en un buen lugar” antes de la muerte del luchador, y Linda participó activamente en la producción del documental por petición expresa de Hogan.

