Tras las protestas de familias de la Escuela Secundaria N° 41 de Abasto por la reincorporación del adolescente de 15 años acusado por la muerte de Kim Gómez en La Plata, la Justicia resolvió que el menor continuará su educación en modalidad virtual.
La decisión se comunicó el miércoles, luego de que el regreso del joven al aula, en el marco de un proceso de reinserción judicial, generara preocupación entre los padres. Según las denuncias, el adolescente habría compartido videos relacionados con la muerte de la nena de 7 años, lo que provocó temor entre sus compañeros.
Los progenitores comentaron que los estudiantes estaban asustados y reclamaron medidas. También señalaron, en algunos testimonios, que el joven habría introducido droga en el establecimiento.
El medio local 0221 informó que la vuelta del adolescente coincidió con denuncias por conductas disruptivas. Además de los videos, se registraron mensajes y amenazas en redes sociales vinculadas al caso, lo que alimentó la inquietud comunitaria.
Como consecuencia de la tensión, en los últimos días se produjo un ausentismo masivo que evidenció el impacto del conflicto en la dinámica escolar. Ante ello, la comunidad exigió la intervención de las autoridades para garantizar la seguridad y definir el curso a seguir respecto del menor involucrado.
En respuesta, el Poder Judicial indicó que el alumno continuará su formación de manera virtual, evitando su presencia física en la escuela. La medida se tomó tras los reiterados reclamos de las familias, aunque estas sostuvieron que aún no habían recibido una notificación formal.
Pese al anuncio, las familias mantienen convocada una movilización para el viernes, con el objetivo de reclamar garantías de seguridad y definiciones concretas sobre el seguimiento judicial y educativo del menor acusado.
En el momento del homicidio de Kim Gómez, el acusado era menor de edad, tenía 14 años, por lo que su caso fue tratado por la Justicia Penal Juvenil. El hecho se investigó junto con otro joven de 17 años y, el 27 de mayo de 2025, la jueza del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil María José Lescano consideró que el menor era inimputable.
Cabe recordar que entonces no se había aprobado la rebaja de la edad de imputabilidad, por lo que la magistrada determinó que el adolescente debía permanecer internado en un instituto de menores por dos años.
La fiscal Carmen Ibarra criticó esa resolución y había solicitado que la detención se extendiera hasta que el acusado alcanzara la mayoría de edad para poder ser juzgado en otra instancia. Argumentó que representaba un peligro tanto para sí como para terceros, y subrayó su participación en el robo que derivó en la muerte de Kim.
Ante esa decisión, la querella logró llevar a juicio únicamente al otro implicado, identificado como Tobías Godoy, que tenía 17 años al momento de los hechos. En marzo de este año, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil No 1 de La Plata lo condenó a 23 años y cuatro meses de prisión.
En el fallo, los jueces Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Marcenaro señalaron que el adolescente mostró desprecio por la vida de la menor y que su conducta y el tratamiento tutelar recibidos no les causaron una buena impresión. Añadieron que, de no haber sido menor, habría afrontado una pena perpetua.
Los magistrados destacaron que las manifestaciones del joven durante el juicio evidenciaron ausencia de arrepentimiento y desprecio por la vida humana: conocía que la niña estaba dentro del vehículo e intentó deshacerse de ella sin considerar las consecuencias.
Además de la condena por el homicidio “criminis causa”, los jueces solicitaron que el condenado inicie un tratamiento psiquiátrico-psicológico para acompañar su proceso de responsabilización y que realice una capacitación o tratamiento sobre el respeto a la vida y la dignidad humana, con especial énfasis en personas en situación de vulnerabilidad, especialmente mujeres y niños, para fomentar una actitud responsable y respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales.

