Los medios estatales libaneses informaron de nuevos ataques israelíes en el sur del Líbano durante la noche del sábado, después de que ataques previos ese mismo día causaran la muerte de seis personas, pese a la reciente prórroga del alto el fuego en el conflicto entre Israel y Hezbollah.
Los ataques se produjeron tras la orden del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al ejército de “atacar con contundencia los objetivos de Hezbollah”, según fuentes oficiales que aseguran que el grupo violó la tregua.
El Ministerio de Sanidad del Líbano había informado anteriormente de que “los ataques del enemigo israelí contra un camión y una motocicleta en la localidad de Yohmor al-Shaqeef, en el distrito de Nabatieh, causaron la muerte de cuatro personas”.
Otro ataque en la localidad de Safad al-Battikh, en el distrito de Bint Jbeil, se saldó con dos muertos y 17 heridos, según el mismo comunicado.
El ejército israelí declaró que el sábado “eliminó” a tres miembros de Hezbollah que viajaban en “un vehículo cargado de armas”, a otro que circulaba en motocicleta y a dos miembros armados adicionales en distintos lugares.
Asimismo, afirmó haber detectado dos proyectiles lanzados desde el Líbano y denunció “una violación flagrante de los acuerdos de alto el fuego” por parte de Hezbollah; más tarde dijo haber interceptado otro “objetivo aéreo sospechoso”.
Por su parte, Hezbollah afirmó haber atacado un vehículo del ejército israelí en el sur del Líbano en represalia por el ataque contra Yohmor al-Shaqeef.
Tras la orden de Netanyahu, la Agencia Nacional de Noticias (NNA) del Líbano, de titularidad estatal, reportó dos ataques sucesivos en una localidad del distrito de Bint Jbeil, otro en una localidad del distrito de Tiro y ataques contra otras dos localidades del distrito de Nabatieh.
El ejército israelí señaló que había “atacado infraestructuras terroristas de Hezbollah utilizadas con fines militares en todo el sur del Líbano” y que “seguiría actuando con firmeza contra las amenazas”.
Israel afirma que se reserva el derecho a responder militarmente a amenazas inminentes amparándose en los términos del alto el fuego.
Un corresponsal de la AFP informó de que algunas personas huyeron de los suburbios del sur de Beirut —un bastión de Hezbollah que ha sido bombardeado repetidamente durante el conflicto— tras la declaración de Netanyahu.
Explosión en Khiam
El presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció el jueves que el alto el fuego de 10 días en el Líbano, iniciado el 17 de abril, se había prorrogado por tres semanas.
Según informes, Hezbollah, respaldado por Teherán, implicó al Líbano en el conflicto el 2 de marzo al lanzar cohetes contra Israel en respuesta a la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
La NNA informó de bombardeos de artillería israelí sobre varias localidades del sur del Líbano el sábado.
También reportó una “violenta explosión” en Khiam, localidad estratégica situada al este de la frontera con Israel, donde la agencia había señalado anteriormente que el ejército israelí habría estado destruyendo “sistemáticamente” viviendas y otros edificios.
Un corresponsal de la AFP observó una gran nube de humo elevándose sobre la localidad.
El ejército israelí volvió a advertir el sábado a los residentes que no regresaran a decenas de localidades del sur del Líbano situadas dentro de la denominada “línea amarilla”, una franja de territorio libanés de unos 10 kilómetros a lo largo de la frontera.
Las autoridades libanesas indican que los ataques israelíes han causado la muerte de al menos 2.496 personas en el Líbano desde el 2 de marzo.
El viernes, el diputado de Hezbollah Ali Fayad afirmó que el grupo se reservaba el derecho a responder a cualquier agresión israelí y añadió que prorrogar el alto el fuego “no tiene sentido” ante los continuos “actos hostiles”.

