La histórica propiedad que perteneció al empresario Franco Macri fue puesta a la venta en 2019 y continúa disponible tras varias reducciones en su precio. Se trata de un inmueble de alta gama dirigido a un grupo reducido de compradores potenciales.
En un primer momento se ofrecía por USD 8,9 millones. En 2022 la familia del expresidente Mauricio Macri ajustó el precio a USD 8 millones; más adelante se publicó por USD 5,5 millones y actualmente figura en USD 6 millones, en línea con la recuperación del mercado inmobiliario en los últimos meses.
La casa está situada en Eduardo Costa al 3.000, en el corazón de Barrio Parque. Tiene aproximadamente 85 años y se encuentra en una zona destacada de la ciudad, próxima a numerosas embajadas y cerca del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
“Un barrio de trazado exclusivo, con baja densidad edilicia, que combina la tranquilidad residencial con la proximidad a los mejores restaurantes, espacios culturales y vías de acceso de la ciudad”, describe la inmobiliaria encargada de la venta, Martín Pinus.
La Casa Salvadori es un exponente del racionalismo arquitectónico en Buenos Aires, ubicada en Palermo Chico. Fue construida en la década de 1940 según el diseño del arquitecto Antonio Ubaldo Vilar, figura relevante en el desarrollo de la arquitectura moderna porteña.
La residencia cuenta con Catalogación APH de Protección General, condición que le confiere reconocimiento patrimonial e implica restricciones orientadas a preservar la integridad arquitectónica y los valores originales del inmueble en el contexto urbano.
Con una superficie cubierta de 1.280 metros cuadrados, la vivienda se distribuye en cuatro plantas y puede destinarse a uso residencial, institucional o mixto. La planta funcional incluye siete dormitorios —entre ellos una suite principal con hall de ingreso y vestidores— y doce baños.
En la planta baja se ubican el hall principal con ascensor, una sala de reuniones, una oficina con baño, estacionamiento cubierto para dos vehículos y áreas de servicio independientes.
Según la inmobiliaria Martín Pinus, en el primer piso se encuentra el sector social, formado por comedor principal, living, sala de lectura, bar, cocina, comedor diario y un dormitorio con balcón.
El segundo piso concentra la zona privada: living íntimo, la suite principal con vestidores y baño en suite, cinco dormitorios adicionales, baños completos, una cocina secundaria con comedor diario y una terraza privada. El tercer piso dispone de un estudio con baño, un amplio salón de estar, gimnasio y una terraza con parrilla.
El equipamiento técnico incluye dos ascensores independientes —uno principal y otro de servicio— y dos escaleras que facilitan la circulación vertical dentro del inmueble.
La comercialización de la propiedad refleja el comportamiento de un segmento exclusivo del mercado de lujo porteño, en el que la singularidad arquitectónica, el valor histórico y la ubicación influyen directamente en la demanda.
A pesar de las fluctuaciones de precio, la Casa Salvadori se mantiene como una de las residencias más emblemáticas y solicitadas de Buenos Aires.
La permanencia prolongada en el mercado responde también a las exigentes condiciones de venta y a la selectividad de los compradores potenciales; este tipo de inmuebles suele atraer tanto a empresarios locales como a inversores internacionales interesados en activos singulares.
A pocas cuadras se encuentra la propiedad recientemente adquirida por el fundador de PayPal y Palantir, Peter Thiel, en Dardo Rocha al 2900, frente a la mansión de Susana Giménez. Tiene alrededor de 1.600 m2 cubiertos, una superficie poco habitual en la arquitectura residencial porteña, y la operación se cerró en USD 12 millones.

