3 de mayo de 2026
Buenos Aires, 15 C

Estados Unidos confirma diálogos con Irán para buscar el fin del conflicto

El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, confirmó este domingo que ambas partes mantienen conversaciones activas para poner fin al conflicto con Irán. La confirmación se produce después de que Teherán, a través de Pakistán como mediador, remitiera a Washington una propuesta formal de 14 puntos destinada a cerrar la guerra en un plazo de 30 días.

Witkoff hizo la declaración al margen de un torneo de golf en Doral, Florida. Al mismo tiempo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqaei, indicó que Teherán está analizando la respuesta estadounidense al plan.

Según la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, la propuesta iraní responde a un documento de nueve puntos enviado antes por Washington por el mismo conducto. La diferencia más destacada entre ambas posiciones es el plazo: Estados Unidos propuso prorrogar el alto el fuego por dos meses, mientras que Irán exige que las cuestiones de fondo se resuelvan en 30 días, rechazando una mera extensión de la tregua sin acuerdos sustantivos.

El alto el fuego que se pretende convertir en una paz definitiva entró en vigor el 8 de abril, tras una tregua inicial de dos semanas. Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, el conflicto incluyó ataques iraníes contra instalaciones militares estadounidenses en Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait, y una campaña aérea israelí y estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes denominada Operación Midnight Hammer. La guerra elevó el precio del petróleo por encima de los 110 dólares por barril.

Entre las exigencias centrales del plan iraní figura el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Washington sobre puertos y embarcaciones iraníes el 13 de abril. El Comando Central de Estados Unidos afirma haber interceptado 45 embarcaciones iraníes que intentaron eludir el cerco. Teherán también reclama garantías verificables de no agresión de Estados Unidos e Israel, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región, la liberación de activos congelados, el levantamiento de sanciones impuestas tras la salida estadounidense del acuerdo nuclear (JCPOA) en 2018 y el pago de indemnizaciones.

El plan propone además un nuevo mecanismo de gestión para el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del crudo mundial. Irán ha mantenido el control operativo del paso desde los primeros días del conflicto, y el Parlamento iraní debate una ley que impediría el tránsito de buques de países considerados enemigos salvo pago de reparaciones de guerra, lo que convertiría a Ormuz en un instrumento de presión con impacto directo en los mercados energéticos.

Notoriamente ausente del plan está el programa nuclear. Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio y la entrega de los 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido acumulados antes de las hostilidades. Medios estadounidenses informan que Teherán quiere reservar la negociación sobre el programa nuclear para una segunda fase, tras acordar formalmente el fin del conflicto.

El presidente Trump declaró el viernes que revisará la propuesta iraní, aunque advirtió que una oferta previa de Teherán no le había parecido satisfactoria. El intercambio de documentos vía Pakistán supone un avance respecto a la paralización observada tras el inicio de los bombardeos, pero la divergencia sobre el programa nuclear sigue siendo el principal obstáculo para un acuerdo duradero.

Artículo anterior

Detienen en Avellaneda a prófugo por robo en Lomas

Artículo siguiente

Quilmes recibe a Chacarita en el Centenario en busca de puntos

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA