Ucrania convocó este jueves una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU tras un masivo ataque de Rusia contra Kiev que dejó al menos 16 muertos, entre ellos dos menores, y decenas de heridos en una ofensiva con cientos de drones y misiles.
El gobierno de Volodimir Zelensky solicitó una respuesta internacional inmediata y afirmó que Moscú respondió con “más terror y violencia” a las propuestas de negociación presentadas en las últimas semanas.
El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, informó que activó mecanismos diplomáticos en Naciones Unidas y otros foros internacionales tras el bombardeo sobre la capital.
“He dado instrucción para que se inicie de inmediato una reunión con el Consejo de Seguridad de la ONU”, escribió en redes sociales, y agregó que “una escala tan grande de terror ruso requiere respuestas internacionales fuertes”.
Según las autoridades ucranianas, Rusia lanzó en las últimas 24 horas unos 675 drones de ataque y 56 misiles, en uno de los operativos más intensos desde la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022. La Fuerza Aérea de Ucrania aseguró haber interceptado la mayoría de los proyectiles, pero varios impactaron en edificios residenciales e infraestructura civil de Kiev.
El Servicio Estatal de Emergencias indicó que continúan las búsquedas entre los escombros en distintos sectores de la ciudad, especialmente en el distrito de Darnitski. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, señaló que más de 50 personas resultaron heridas y que cerca de veinte fueron hospitalizadas.
“Este es uno de los ataques más masivos sufridos por Kiev”, declaró Klitschko, quien además decretó jornada de duelo oficial en la capital.
El presidente Volodimir Zelensky afirmó que uno de los misiles destruyó por completo un edificio residencial de nueve pisos.
“Literalmente arrasó un bloque de viviendas”, dijo el mandatario, y añadió que unas 180 estructuras resultaron dañadas, incluidas escuelas, clínicas y viviendas.
En su mensaje diario, Zelensky aseguró que el misil empleado en uno de los ataques era un Kh-101 fabricado este año.
“Esto significa que Rusia todavía importa componentes, recursos y equipos necesarios para producir misiles evadiendo las sanciones internacionales”, sostuvo, y reclamó un endurecimiento de las medidas económicas contra Moscú.
“Las sanciones deben ser más dolorosas para Rusia”, insistió el presidente.
Las escenas en Kiev fueron caóticas durante la madrugada: residentes se refugiaron en estaciones de metro mientras se escuchaban explosiones en distintos puntos de la ciudad. Equipos de rescate trabajaron entre edificios destruidos y estructuras parcialmente colapsadas para retirar escombros y buscar sobrevivientes.
“Todo ardía. La gente gritaba y pedía ayuda”, relató Andrii, un vecino de Kiev que sobrevivió al derrumbe de un edificio residencial.
El ataque se produjo pocos días después del fin de la tregua temporal anunciada por Moscú con motivo del Día de la Victoria, el 9 de mayo; ambos países se acusaron mutuamente de violar ese alto el fuego en jornadas previas.
Kiev dijo que la ofensiva supone un nuevo golpe a los intentos diplomáticos promovidos por varios países para lograr una salida negociada al conflicto.
“El mundo debe ver que la respuesta de Rusia a todas nuestras propuestas constructivas de paz es más terror y violencia”, declaró Sibiga.
Varios aliados occidentales expresaron su respaldo a Ucrania tras los ataques. El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que “los ataques rusos más intensos en mucho tiempo muestran que Moscú apuesta por la escalada y no por la negociación”.
El Kremlin, por su parte, mantiene condiciones para avanzar hacia conversaciones de paz: reiteró esta semana que Ucrania debe retirarse completamente de la región del Donbás como requisito previo, una demanda que Kiev rechaza al considerarla equivalente a una rendición.
(Con información de EFE y AFP)

