El Presidente defendió el rumbo económico, afirmó que la inflación debe llegar a cero y señaló que sectores políticos y mediáticos intentaron desestabilizar al Gobierno luego de las elecciones porteñas.
El presidente Javier Milei afirmó este jueves que su Gobierno enfrentó un “intento de golpe de Estado” impulsado, según su versión, por sectores políticos, empresarios y medios que se oponen al modelo económico libertario.
En una entrevista en el canal de streaming Neura vinculó esa maniobra al contexto político posterior al triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de la Ciudad del año pasado.
Sostuvo que los medios actuaron en contra del programa económico y que también se produjeron movilizaciones con intenciones desestabilizadoras, por lo que calificó los hechos como un intento de golpe de Estado.
En la misma entrevista defendió la política económica de su administración y reafirmó el objetivo de reducir la inflación hasta cero.
Afirmó que la lucha contra la inflación no concluirá hasta que se alcance el 0%.
Explicó que el proceso de estabilización económica se desarrolló por etapas, iniciando con la reducción del déficit fiscal y la disminución de la emisión monetaria.
Comentó que, pese a las dudas iniciales, lograron recortar en un punto del PBI la emisión en el plazo de un mes.
Elogió al ministro de Economía, Luis Caputo, y a su equipo por el trabajo realizado en ese proceso.
Destacó el “talento” de Caputo y el coraje de su equipo para implementar las medidas necesarias.
Recordó las dificultades económicas de los primeros meses de gestión y sostuvo que existía un desequilibrio monetario que calificó como “el doble del Rodrigazo”.
Comentó que se vivieron jornadas muy complejas debido al fuerte desequilibrio monetario, las operaciones con puts y las deudas de las SIRA, y describió los datos como impactantes.
Insistió en que la inflación es uno de los principales problemas económicos del país y volvió a responsabilizar a sectores que, según su lectura, intentaron desestabilizar la gestión.
Afirmó que, después de la victoria de Manuel en la Ciudad, la política buscó romper el programa económico y acusó al Congreso, a ciertos medios y a empresarios contrarios al modelo —en referencia al jefe de Gabinete Manuel Adorni— de jugar en contra.
Según Milei, ese entorno provocó una caída de la demanda de dinero, un incremento del riesgo país y efectos directos sobre la inflación y la actividad económica.
Reconoció que los bonos cayeron, que el riesgo país llegó a 1.500 puntos y que se produjo una aceleración inflacionaria que detuvo el crecimiento económico.
Admitió además que la situación afectó el poder adquisitivo de la población y el mercado laboral.
Dijo comprender la frustración de la gente porque, aunque la economía venía creciendo con fuerza, no se dinamizó el empleo y los salarios cayeron en términos reales.
Por último, volvió a cuestionar el rol del Banco Central y reiteró sus críticas históricas a la emisión monetaria.
Señaló que “la vida del Banco Central se puede discutir”.
Concluyó calificando la emisión monetaria como “un robo” y una de las estafas más graves, porque altera el funcionamiento de la economía.


