La Oficina Presidencial de Taiwán respondió este sábado a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y afirmó que la isla seguirá reforzando su cooperación con Washington y defendiendo su independencia frente a las presiones de Pekín. En medio de crecientes tensiones regionales, la portavoz Karen Kuo subrayó la relevancia de la relación bilateral y el apoyo estadounidense en materia de seguridad, y rechazó las reclamaciones de China sobre la soberanía de Taiwán.
Kuo valoró positivamente las reafirmaciones de respaldo por parte de autoridades estadounidenses. “La Oficina ha tomado nota de las múltiples reafirmaciones por parte de Estados Unidos, incluyendo las del presidente Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, de que la política y la postura constantes de EEUU hacia Taiwán siguen sin cambios”, dijo la portavoz.
La funcionaria destacó la postura del presidente Lai Ching-te sobre la defensa del statu quo en el Estrecho de Taiwán y el compromiso ciudadano con los valores democráticos. Señaló que Lai ha insistido en la necesidad de contribuir a la paz y la estabilidad regionales y que ese compromiso es compartido por los 23 millones de taiwaneses que valoran la libertad y la democracia.
Estados Unidos continúa reconociendo a Pekín como el único gobierno legítimo de China, pero su legislación obliga a Washington a suministrar armamento a Taiwán para su defensa. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla reiteró que Taiwán “es una nación democrática, soberana e independiente, y no está subordinada a la República Popular China”, y defendió que las ventas de armas de EE. UU. forman parte del compromiso previsto en la Ley de Relaciones con Taiwán.
Kuo subrayó el papel de las ventas militares y la cooperación en defensa entre ambos países. “Las ventas militares entre Taiwán y EEUU no solo reflejan el compromiso de seguridad de EEUU con Taiwán, tal y como se estipula en la Ley de Relaciones con Taiwán, sino que también sirven como disuasión mutua frente a las amenazas regionales”, afirmó, y agradeció el apoyo sostenido de Trump, incluido el suministro de equipos avanzados cuyo volumen y valor han alcanzado récords.
La portavoz calificó la creciente amenaza militar de China como el principal factor de inestabilidad en la región indopacífica. Explicó que esa amenaza impulsa a los países de la primera cadena de islas a colaborar con Estados Unidos para reforzar sus capacidades defensivas, y afirmó que Taiwán tampoco será una excepción.
Recientemente, el parlamento taiwanés aprobó un paquete de gasto en defensa de 25.000 millones de dólares, destinado en buena parte a la compra de armamento estadounidense. El presidente Trump indicó que estudiará el suministro de armas a la isla “en un plazo bastante corto” tras su regreso de Beijing.
La portavoz insistió en el carácter pragmático de la cooperación con Estados Unidos: “La cooperación entre Taiwán y Estados Unidos siempre se ha demostrado con hechos. Taiwán espera seguir trabajando con Estados Unidos en el marco de los firmes compromisos de la Ley de Relaciones con Taiwán, colaborando con amigos y aliados democráticos de todo el mundo para hacer frente conjuntamente a los riesgos que plantean los Estados autoritarios para la seguridad geopolítica, el orden mundial y la estabilidad”.
La disputa sobre el estatus de Taiwán sigue siendo un punto de fricción entre China y Estados Unidos. El presidente chino, Xi Jinping, advirtió a Trump de que un mal manejo del asunto podría derivar en conflicto, mientras que el gobierno de Lai Ching-te mantiene que no es necesaria una declaración formal de independencia, al sostener que la isla ya es un país soberano.

