Tras la alerta de El Niño emitida por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), la administración del Canal de Panamá activó medidas preventivas de ahorro de agua para proteger las reservas necesarias para operar la vía interoceánica y abastecer a más de la mitad de la población del país.
El fenómeno ya está influyendo en los patrones climáticos y vuelve a poner en vigilancia los embalses Gatún y Alhajuela, tras la crisis hídrica que obligó al Canal, por primera vez en su historia, a reducir el número de tránsitos diarios hace dos años.
El IMHPA señaló que se observan condiciones típicas de El Niño y que los modelos de predicción ubican por encima del 85% la probabilidad de que el fenómeno persista en los próximos meses. El Niño forma parte del ciclo natural El Niño-Oscilación del Sur y consiste en el calentamiento por encima de lo habitual de las aguas del Pacífico tropical, lo que altera la circulación atmosférica, las precipitaciones, los vientos y las temperaturas en diversas regiones.
La alerta local coincide con reportes internacionales que indican un calentamiento progresivo del Pacífico ecuatorial. El Centro de Predicción Climática de la NOAA estima un 82% de probabilidad de desarrollo entre mayo y julio de 2026 y un 96% de probabilidad de continuidad entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
La Organización Meteorológica Mundial también advirtió que El Niño influirá en los patrones globales de temperatura y precipitación a partir de mediados de 2026.
En Panamá, El Niño suele generar menos lluvias en la vertiente del Pacífico, más días secos consecutivos, temperaturas más altas, menor nubosidad y mayor radiación solar.
Estos cambios presionan los embalses, reducen la recarga de ríos y acuíferos, afectan la agricultura y aumentan la demanda de agua en áreas urbanas, industriales y productivas. Para el Canal, el efecto es especialmente crítico porque cada tránsito requiere agua dulce almacenada en los lagos del sistema.
La administración del Canal informó que desde finales de 2025 realiza un seguimiento continuo del escenario de El Niño y ha trabajado para mantener el embalse Gatún en niveles históricamente altos.
También se aprovechó la temporada seca de 2026, considerada entre las más húmedas en los registros desde 1950, para reforzar las reservas de Gatún y Alhajuela.
Los niveles observados esta semana son más favorables que los registrados durante la crisis anterior. El 20 de mayo de 2026 Gatún marcó 85.58 pies y Alhajuela 238.37 pies.
Gatún está cerca de su nivel operativo máximo, que ronda los 87 pies, mientras que Alhajuela se mantiene en una cota alta dentro de su escala operativa, con margen antes de alcanzar niveles críticos. Esto reduce el riesgo inmediato, pero no lo elimina por completo.
La experiencia reciente pesa en cualquier decisión. Entre 2023 y 2024, Panamá enfrentó una severa sequía asociada a El Niño que afectó al Canal, al sector agropecuario y a la disponibilidad de agua.
La vía interoceánica tuvo que disminuir los tránsitos diarios por primera vez en su historia debido a la caída de los niveles en los embalses, lo que causó demoras, mayores costos logísticos y tensión sobre el comercio marítimo internacional.
La reducción de tránsitos también afectó las expectativas de ingresos del país, dado que el Canal es uno de los principales activos económicos de Panamá.
La sequía dejó en evidencia que el agua es, además de un recurso ambiental, un elemento estratégico para la competitividad, la seguridad hídrica, el abastecimiento humano y la estabilidad de una ruta que maneja una parte significativa del comercio mundial.
Desde la última semana de diciembre de 2025, el Canal aplica esclusajes simultáneos cuando las dimensiones de los buques lo permiten, de modo que dos embarcaciones pequeñas puedan transitar en la misma esclusa y se reduzca el volumen total de agua utilizado.
También mantiene el uso de tinas de ahorro en las esclusas neopanamax, con un ahorro estimado en un hectómetro cúbico de agua por día.
La administración canalera utiliza compuertas interiores para disminuir el volumen de agua necesario en las cámaras según la eslora de los buques, y suspendió temporalmente la generación hidroeléctrica en Gatún para priorizar el almacenamiento destinado al consumo humano y a la operación del Canal.
Por ahora, el Canal mantiene la programación de 38 tránsitos diarios y sus proyecciones no consideran restricciones hasta el 31 de diciembre de 2026. No obstante, actualiza semanalmente los niveles de los embalses y evalúa escenarios de déficit hídrico, dado que los impactos más intensos de eventos moderados o severos de El Niño suelen sentirse con mayor fuerza al año siguiente, como ocurrió en 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016 y 2023-2024.
El Canal subraya que las medidas operativas optimizan el uso del agua, pero no sustituyen soluciones estructurales. En ese sentido, mantiene al Proyecto Río Indio como un componente clave de su estrategia de seguridad hídrica, con el propósito de ampliar la capacidad de almacenamiento del sistema, fortalecer la resiliencia frente a sequías más frecuentes e intensas y asegurar tanto la operación de la vía como el suministro de agua para la población.

