Araceli González contó en LAM (América TV) cómo se produjo su reconciliación con Adrián Suar, padre de su hijo Toto Kirzner, tras un largo período de distancia y un intenso duelo familiar. La charla fue telefónica con Denise Dumas —quien está reemplazando a Ángel de Brito— y la visita reciente de Araceli a la obra Sottovoce, protagonizada por Suar, funcionó como la confirmación pública de ese reencuentro.
Relató que la muerte inesperada del padre de su hija Flor Torrente marcó un antes y un después en su vida. Fue “un año de sobrellevar el duelo de mi hija”, dijo, y señaló que, a pesar del dolor, tuvo que ocuparse de trámites y conflictos judiciales con Suar, en medio de una relación marcada por la distancia y la falta de encuentros.
Recordó que se quebró en el programa de Mirtha Legrand tras una pregunta que disparó una reacción emocional intensa. Explicó que no entendía por qué lloraba en televisión y que se sintió muy sola: “No tengo red, no tengo lugar, nadie me va a abrazar, nadie me va a cuidar”. Aclaró que llegó a tener pensamientos suicidas y que su llanto respondía a múltiples asuntos personales, no sólo a la relación con Adrián.
Dijo que esa exposición televisiva fue una experiencia muy dura y que nunca le gustó mostrarse vulnerable. Afirmó que su dolor excedía el conflicto con Suar y que había muchos factores en juego.
Mencionó que su carácter fue forjado por la experiencia de mujeres que criaron solas a sus hijos y que esa fortaleza le permitió llegar adonde está. Defendió la crianza que dio a sus hijos, sosteniendo que lo hizo con firmeza pero sin perder sus valores.
Tras ese episodio inició un trabajo interno intenso porque se rechazaba verse como estaba. La decisión de recomponer el vínculo con Suar fue gradual: contó que un día tuvo claridad, decidió enviarle un “hola” y, si él respondía, avanzaría hacia la reconciliación.
Precisó que el primer contacto fue en enero y que la comunicación fluyó de inmediato: “Mandé un hola y él dijo: ‘Hola’, y a partir de ahí empezó una conversación maravillosa”, resumió.
Aseguró que su marido, Fabián Mazzei, estuvo al tanto y la apoyó desde el inicio. Dijo que su pareja quiso que se reconciliaran y destacó su presencia en la vida de su hijo y su acompañamiento constante. Negó que estén en crisis y aclaró que las tensiones se dan en el ámbito empresarial, no en lo personal.
Comentó las dificultades de trabajar con la pareja en lo empresarial, diferenciándolo de la convivencia como actores, pero subrayó que la relación íntima se mantiene sólida.
Finalmente, su presencia en Sottovoce fue interpretada como la confirmación pública de la reconciliación. Reconoció la exposición mediática que ello generó y señaló que ese gesto selló, ante el público y la familia, el nuevo momento que atraviesan.

