Un fallo en el sistema de comunicaciones obligó a suspender todos los trenes —urbanos, regionales y de larga distancia— durante la noche del martes, dejando a pasajeros varados en varias estaciones. Los servicios estuvieron detenidos mientras los usuarios hacían largas filas en los mostradores de información en busca de alternativas para continuar su viaje.
Deutsche Bahn, el principal operador nacional, informó poco antes de la 1 de la madrugada del miércoles que el problema se había resuelto y que el servicio se reanudaría de forma progresiva.
La empresa explicó que la interrupción se debió a un fallo nacional en el sistema digital de comunicaciones GSM-R, utilizado para la coordinación interna de la red ferroviaria; aunque se identificó la causa, no se aportaron detalles técnicos.
Evelyn Palla, directora ejecutiva de Deutsche Bahn, dijo al diario Bild que consiguieron estabilizar la situación mediante un sistema de emergencia. Durante la paralización la compañía ofreció vales de taxi y alojamiento y mantuvo algunos trenes en las estaciones para facilitar el traslado de pasajeros, y pidió disculpas por las molestias.
En la estación central de Berlín, viajeros como Reyna Ghoshal, de Atlanta y con destino a Múnich, describieron un ambiente de “caras tristes”. Ghoshal señaló que el revisor fue “muy amable” pero que no supo dar información concreta: “No sabemos”. Ante la falta de datos claros, optaron por reservar un autobús para la mañana siguiente.
Las quejas por retrasos e interrupciones en los trenes alemanes han aumentado en los últimos años. Deutsche Bahn, de titularidad estatal, ha iniciado reformas profundas en sus principales corredores tras años de baja inversión. Hasta ahora, una detención total de la red había ocurrido en casos de tormentas, no por fallos técnicos de esta magnitud.
En el norte de Alemania varias compañías regionales informaron de una paralización completa debido a la caída generalizada de la radio ferroviaria. Metronom, que opera líneas alrededor de Hamburgo, Bremen y Hannover y transporta más de 120.000 pasajeros al día, pidió a sus clientes que no emprendieran viajes en tren y recomendó buscar alternativas de transporte.
El sistema GSM-R (Sistema Global para Comunicaciones Móviles – Ferrocarril) es fundamental para la operación ferroviaria porque facilita servicios de voz y datos, incluida la comunicación entre maquinistas y centros de control. Según la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea, esta tecnología se ha usado como estándar en Europa desde el año 2000.
El incidente se suma a otro sufrido por Deutsche Bahn en febrero de este año, cuando un ciberataque dejó fuera de servicio durante varias horas los sistemas de información y reserva de billetes de la empresa.
Aquel ataque afectó a la aplicación móvil DB Navigator y a la web bahn.de, impidiendo a miles de usuarios consultar horarios, comprar billetes y acceder a información en tiempo real sobre el servicio.
Deutsche Bahn atribuyó el incidente a una serie de ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS), en los que multitud de dispositivos infectados saturan los servidores con solicitudes simultáneas y provocan la caída o inaccesibilidad de los sistemas.
Un portavoz de la compañía afirmó que los mecanismos de defensa fueron eficaces para minimizar el impacto en los clientes y aseguró que no se habían visto comprometidos los datos personales de los usuarios.
(Con información de Associated Press y AFP)


