Además, afirmó que les inculcó a sus hijos la idea de que “la gente de Turquía tenía olor”.
Al día siguiente, Elba Marcovecchio confirmó en el programa DDM que la defensa de Icardi está evaluando presentar una denuncia formal porque considera que esas declaraciones pueden afectar directamente su carrera deportiva. La abogada explicó que la negociación de Icardi con el Galatasaray de Turquía está en curso y que los dichos de su exesposa podrían perjudicar ese proceso. Marcovecchio se mostró cautelosa y no ofreció detalles sobre el estado de las tratativas para no perjudicar a su representado, pero mencionó de inmediato un episodio previo que ya dejó huella en la trayectoria del futbolista y que muchos aficionados recuerdan.
El eje del argumento de la defensa es que las declaraciones de Wanda no serían fruto de la imprudencia sino de una intención deliberada, con el propósito de afectar las negociaciones contractuales del jugador. “Lo hace a propósito con un fin: no solamente destruirlo, sino también porque afecta la restitución internacional”, sostuvo Marcovecchio, en alusión al proceso judicial de restitución de las hijas menores que Icardi mantiene en la justicia.


