Un incendio en un club nocturno de Arpora, en el distrito norte de Goa (India), provocó al menos 23 muertos, informó en la madrugada del domingo el jefe de gobierno regional, Pramod Sawant. El siniestro se inició alrededor de la medianoche en un área conocida por su intensa vida nocturna y por recibir numerosos visitantes durante todo el año.
Sawant describió lo ocurrido como un día doloroso para el estado y afirmó que el fuego “ha arrebatado la vida de 23 personas”. Añadió que ha ordenado una investigación oficial y advirtió que cualquier negligencia será sancionada con las acciones más estrictas previstas por la ley.
El mandatario se desplazó al lugar y explicó a la prensa que entre las víctimas hay varios visitantes extranjeros o procedentes de otros estados de India; “tres o cuatro” de los fallecidos serían turistas. Según las primeras informaciones, tres personas murieron por quemaduras y las demás, por inhalación de humo.
Las autoridades aún no han publicado la lista completa de víctimas ni el estado de los heridos. Continúan las labores periciales para establecer el origen del incendio. Medios locales informaron que bomberos y equipos de emergencia trabajaron durante horas para extinguir las llamas y asegurar el edificio.
Goa es uno de los destinos turísticos más visitados de India. La antigua colonia portuguesa, en la costa del mar Arábigo, atrae cada año a millones de visitantes por sus playas, su clima tropical y su oferta de ocio. La temporada alta, entre noviembre y febrero, concentra numerosos conciertos, fiestas y eventos en localidades como Calangute, Baga y Arpora.
En los últimos años las autoridades indias han reforzado los controles de seguridad en espacios de entretenimiento tras varios incendios. Los casos más graves han puesto en evidencia deficiencias en las inspecciones, salidas de emergencia insuficientes y sobreocupación de locales, problemas que vuelven a cobrar relevancia tras este siniestro en Goa.
Los incendios en establecimientos comerciales y de ocio son recurrentes en India debido a infraestructuras antiguas, sistemas eléctricos sobrecargados y cumplimiento irregular de las normas de seguridad contra incendios. Informes estatales recientes advierten que muchos locales carecen de certificación actualizada o no cumplen los requisitos de evacuación.
La investigación deberá analizar la capacidad del recinto, las rutas de salida disponibles, el tiempo de respuesta de los equipos de emergencia y las autorizaciones y protocolos de seguridad exigidos por el gobierno estatal.
Al producirse en un período de alta afluencia turística, la identificación completa de las víctimas podría complicarse, sobre todo si se trata de ciudadanos extranjeros; las autoridades consulares suelen desplegar equipos de apoyo en la zona durante la temporada alta. Sawant aseguró que su administración brindará la colaboración necesaria a las familias y que los resultados de la investigación se harán públicos. La gestión del siniestro y las responsabilidades que se determinen podrían reabrir el debate sobre la regulación de la industria del ocio en un territorio cuya economía depende en gran medida del turismo internacional.


