Katia Fenocchio, conocida como “La Tana” por su participación en la última edición de Gran Hermano hace un año, atraviesa dificultades económicas y laborales. Aunque ganó visibilidad durante el programa —con una entrada llamativa y fuerte presencia en pantalla— la fama no se tradujo en estabilidad. En una entrevista para Se Picó, el ciclo de streaming conducido por Gastón Trezeguet en República Z, relató que no consigue trabajo y que volvió a hacer repartos a domicilio en moto para poder subsistir.
Explicó que intentó relanzarse con un canal de streaming desde su casa, pero la inversión la dejó endeudada y con las tarjetas de crédito al límite. Afirmó que, si no fuera por el apoyo de su novio, quien le está pagando el alquiler, su situación sería aún más complicada. Además contó un incidente reciente mientras trabajaba como delivery: un pedido de sushi se cayó y la cliente no le atendió, lo que derivó en una penalización de la aplicación. Por no poder completar ese primer pedido también perdió la posibilidad de realizar el segundo y terminó con una deuda de aproximadamente 80.000 pesos, además de haber regresado a casa con comida que no necesitaba.
La Tana, de 34 años, dijo sentirse angustiada por la falta de ofertas en los medios y en la industria del espectáculo, que la han dejado sin convocatorias. Su caso refleja la dificultad que enfrentan algunos exparticipantes de realities para mantener la exposición y generar ingresos tras el fin del programa.


