Tras una violación del alto el fuego el viernes —cuando ocho miembros de grupos armados fueron detectados saliendo de una infraestructura subterránea al este de Rafah— las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y la Agencia de Seguridad de Israel (ISA) llevaron a cabo ataques contra comandantes y otros miembros de Hamas y la Yihad Islámica en la Franja de Gaza.
Según las autoridades israelíes, las acciones han alcanzado a cuatro comandantes y a varios integrantes de ambas organizaciones en distintos puntos de la franja, en respuesta a los movimientos identificados tras la ruptura del cese de hostilidades.
Además, las fuerzas israelíes atacaron un depósito de armas, un lugar de fabricación de armamento y dos plataformas de lanzamiento atribuibles a Hamas en la zona central de la Franja de Gaza, como parte de operaciones dirigidas a reducir la capacidad operativa de los grupos armados.
Fuentes israelíes sostienen que las organizaciones presentes en Gaza siguen violando el derecho internacional al emplear infraestructura civil y a la población como escudos humanos. Tanto el IDF como la ISA reiteraron su disposición a actuar ante cualquier infracción del acuerdo y frente a intentos de ataques contra sus tropas o población civil israelí.
Por su parte, Hamas calificó los bombardeos como un “claro incumplimiento del acuerdo de tregua” y afirmó que entre los fallecidos habría familias completas y desplazados en un campamento de Khan Younis.
La tregua, vigente desde octubre por mediación internacional, ya mostraba tensiones en semanas previas.
Israel tenía previsto reabrir el cruce de Rafah con Egipto para tránsito peatonal según lo pactado, mientras siguen las negociaciones sobre condiciones de seguridad y la implementación de las siguientes etapas del acuerdo. En ese marco, Egipto criticó los recientes ataques israelíes y pidió a todas las partes respetar el frágil alto el fuego mediado por Estados Unidos, en vísperas de la esperada reapertura fronteriza.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto describió las acciones militares israelíes como “repetidas violaciones” y solicitó contención máxima a los actores del conflicto.
Las fuerzas israelíes anunciaron que permitirán de forma experimental la reapertura del cruce de Rafah entre Egipto y Gaza el domingo.
En el incidente que desató la reciente escalada, las fuerzas israelíes detuvieron a un comandante del batallón oriental de Rafah de Hamas, identificado al ser capturado al salir de un túnel. El ejército señaló que mantiene operaciones en la zona para localizar y neutralizar a otros combatientes palestinos.
Asimismo, las IDF atacaron posiciones de Hezbollah en el sur del Líbano el viernes, tras detectar varias violaciones del alto el fuego por parte de esa organización. Un comunicado oficial indicó que un miembro de Hezbollah, supuestamente implicado en la reconstrucción de instalaciones militares, fue alcanzado en la zona de Seddiqin.
Durante la tarde y la noche del mismo viernes continuaron los bombardeos israelíes contra infraestructuras de Hezbollah en el sur del Líbano, según las actualizaciones de las IDF. Las operaciones incluyeron la neutralización de cuatro combatientes armados cerca de la Línea Amarilla en Gaza que se aproximaron a tropas israelíes en actitud potencialmente hostil; tras alertar a la Fuerza Aérea, los cuatro fueron eliminados.
El sábado, las IDF comunicaron un nuevo ataque en la región de Markaba, también en el sur del Líbano, donde abatieron a otro militante vinculado a la reconstrucción de infraestructura de Hezbollah. La operación se desarrolló bajo supervisión militar con el objetivo de impedir la reactivación de posiciones hostiles en la zona.


