Entre la tarde del domingo y la mañana del lunes, Rusia lanzó 149 drones de largo alcance contra territorio ucraniano; las defensas de Ucrania derribaron 131 en varias regiones del norte, sur y este, y 16 impactaron en once localidades no especificadas, informó la Fuerza Aérea de Ucrania. Unos 90 de esos aparatos eran drones kamikaze Shahed, de origen iraní y ahora fabricados en mayor medida en Rusia.
Según Shahed Tracker, que analiza los datos diarios publicados por el Ejército ucraniano, en noviembre las defensas interceptaron el 84 % de los drones Shahed lanzados por las fuerzas rusas.
Los drones Shahed atacan habitualmente infraestructuras eléctricas. Debido a los ataques casi diarios que dañan la generación y la distribución de energía, Ucrania ha implementado cortes rotativos para racionar el suministro y mitigar los efectos sobre el sistema eléctrico.
Más temprano el domingo, un misil ruso alcanzó la represa del embalse de Pecheneg, en la región nororiental de Kharkiv, según informó el alcalde Oleksandr Gusarov a la cadena pública Suspilne. El impacto obligó a suspender de inmediato el tráfico vehicular sobre la represa, que sirve como ruta clave para el abastecimiento de Vovchansk y otras zonas en un contexto de intensificación de los combates; las autoridades indicaron que no se registraron víctimas.
El 16o Cuerpo de las Fuerzas Armadas de Ucrania señaló en un comunicado que la represa, objetivo recurrente de bombas, drones y misiles, no tendría un impacto sustancial en el frente militar incluso si quedara destruida. Añadió que se activaron planes de contingencia, se habilitaron rutas alternativas y se reforzaron los suministros para las áreas que dependen de esa vía.
“La parte ucraniana es consciente desde hace tiempo de los potenciales riesgos y está preparada para que la represa sufra daños críticos. Se prepararon con antelación planes de respuesta adecuados”, indicó la unidad en el comunicado recogido por Suspilne.
La represa tiene relevancia estratégica por su vínculo con la defensa de Vovchansk, ciudad asediada por fuerzas rusas desde hace dieciocho meses. El ejército ruso afirmó haber tomado la localidad el 1 de diciembre, pero las autoridades de Kiev no han reconocido oficialmente su pérdida.
El sábado por la noche, un hombre falleció en la región norteña de Chernihiv tras un ataque con drones, mientras que la ciudad de Kremenchuk —sede de una de las refinerías petroleras más grandes del país— registró interrupciones de energía y agua después de un ataque combinado.
El Ministerio Público regional de Kharkiv informó la muerte de tres personas y diez heridos tras una andanada de artillería rusa registrada el domingo.


