15 de enero de 2026
Buenos Aires, 22 C

Reino Unido en alerta por la variante H3N2

Reino Unido enfrenta una temporada invernal con un aumento inusual de casos de gripe ligado a la subvariante K del virus H3N2. El repunte ha tensionado los hospitales, motivado cierres temporales en centros educativos y llevado a emitir recomendaciones preventivas, según The Guardian.

Características genéticas y transmisión de la variante

La subvariante K muestra cambios genéticos que parecen haber incrementado su capacidad de transmisión y, en algunos casos, la gravedad clínica. Con un índice de reproducción estimado en 1,4 —superior al de otras variantes—, el virus se propaga con rapidez, según especialistas citados por Mirror. Además, la baja inmunidad poblacional tras temporadas con poca circulación viral agrava el impacto sanitario.

Un análisis divulgado por Mirror, realizado sobre 554 casos de gripe, identificó que 420 correspondían a esta nueva cepa. Los síntomas más frecuentes son fiebre, tos, congestión nasal, dolores musculares, vómitos y diarrea; en varios pacientes estos signos son más persistentes y severos que en temporadas anteriores.

Capacidad hospitalaria e impacto en el sistema de salud

La creciente demanda asistencial es uno de los efectos más relevantes del brote. The Guardian informa que los ingresos por gripe en Inglaterra promedian 1.717 personas diarias, con 69 pacientes en cuidados intensivos, cifras que marcan niveles récord para el invierno.

Aunque el riesgo individual de desarrollar una enfermedad grave no parece haber aumentado de forma notable, la magnitud del brote está generando una presión significativa sobre la red hospitalaria.

Daniel Elkeles, director ejecutivo de NHS Providers, indicó a The Guardian que el inicio precoz de la temporada gripal y la intensa circulación de esta variante han contribuido a agravar la situación en los centros sanitarios.

Consecuencias en el ámbito educativo

El efecto en las escuelas ha sido marcado: varios centros han suspendido temporalmente sus actividades o han aplicado medidas preventivas reforzadas, como mejorar la ventilación, intensificar la limpieza y limitar actividades grupales en espacios cerrados, según la BBC.

En Gales del Sur, la escuela St Martin’s cerró ante la ausencia simultánea de más de 250 alumnos y personal. Otras escuelas en Cheshire y Leeds implementaron cierres parciales o totales para contener la transmisión.

Responsables educativos como Elaine Bown, en Leeds, señalaron a la BBC que no recuerdan una temporada con un nivel de ausentismo comparable en años recientes. En Irlanda del Norte, el director Brian Guthrie informó la ausencia de 170 estudiantes en un solo día.

Desde el Departamento de Educación del Reino Unido se ha subrayado que el cierre de centros debe adoptarse solo en situaciones excepcionales, destacando la importancia de mantener la continuidad educativa pese a las afectaciones por la gripe.

Recomendaciones sanitarias y campaña de vacunación

Las autoridades han reforzado la recomendación voluntaria del uso de mascarillas para personas con síntomas respiratorios y han intensificado la campaña de vacunación antigripal. Downing Street mantiene la mascarilla como medida aconsejada para quienes presentan síntomas, recordando las pautas tradicionales para reducir la transmisión en invierno.

El director ejecutivo del NHS, Daniel Elkeles, recomendó en Mirror el uso de mascarilla en espacios públicos ante síntomas gripales, destacando la utilidad de medidas probadas durante la pandemia. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) también considera que la mascarilla sigue siendo una herramienta válida en determinados contextos.

La campaña de inmunización avanza: se han administrado casi 17 millones de dosis, alrededor de 350.000 más que en el mismo periodo del año anterior, según Mirror. La UKHSA estima que, pese a la evolución genética de la cepa predominante, la protección ofrecida por las vacunas actuales es adecuada.

Incidencia en menores y evolución demográfica

Las tasas de infección son especialmente altas entre niños y adolescentes. La BBC indica que el 36,25% de los menores de 5 a 14 años sometidos a PCR resultaron positivos; en el grupo de 0 a 4 años la incidencia fue del 11,8%. En personas mayores de 65 años la tasa es sensiblemente menor, atribuible en parte a una mayor cobertura vacunal (74,9% en ese grupo frente al 18,4% en el resto).

Los expertos atribuyen la mayor transmisión entre los jóvenes a una menor inmunidad y al mayor contacto que se produce en entornos escolares. La pediatra consultora Julie-Ann Maney declaró a la BBC que el alcance y la severidad del brote no se observaban desde 2010, con numerosos niños presentando fiebre alta y síntomas prolongados.

Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre la evolución de los casos y recomiendan extremar las medidas de higiene, asegurar la ventilación adecuada en espacios cerrados y continuar con la campaña de vacunación para limitar la propagación del virus y reducir su impacto en la salud pública.

Artículo anterior

Por qué este aire acondicionado pierde una función

Artículo siguiente

Crítica empresarial por suba de tasa municipal que golpea el bolsillo

Continuar leyendo

Últimas noticias