El podcast Tengo un Plan reunió a especialistas y divulgadores para debatir sobre el colesterol: cómo se mide, su relación con la salud cardiovascular y el uso de estatinas, un asunto que genera preocupación entre muchas personas.
Juan Bola, participante del programa, señaló que “el colesterol es un dato que depende mucho de tu ambiente” y empleó la imagen de un bosque para explicar su idea: la sola abundancia de árboles no implica peligro, pero un origen de ignición puede provocar un incendio sin relación directa con la cantidad de árboles.
Según Bola, un valor aislado de colesterol no determina por sí mismo el riesgo cardiovascular ni la necesidad de medicación; es imprescindible considerar otros factores como la inflamación, la glicación, el estrés oxidativo, el tabaquismo y el consumo de alcohol.
LDL y riesgo cardiovascular
La conversación se tensó al abordar la relación entre el colesterol LDL y el riesgo cardiovascular. Bola afirmó que “el LDL por sí no es causal”, mientras que Roberto Oliver respondió que existen pruebas clínicas de que mantener el LDL elevado durante largos periodos incrementa el riesgo cardiovascular.
Miguel López explicó el caso de la hipercolesterolemia homocigótica como ejemplo extremo: quienes nacen con niveles muy altos de colesterol y no reciben tratamiento suelen presentar eventos cardiovasculares a lo largo de varias décadas.
También discutieron el uso de estatinas y el papel de la industria farmacéutica. Bola criticó el volumen económico y la prescripción masiva —según él, impulsada por protocolos y objetivos comerciales—, mientras Oliver defendió que antes de recurrir a estatinas debería aplicarse una estrategia preventiva durante un tiempo razonable y valorar el medicamento si no hay respuesta.
Estudios, causalidad e interpretación científica
La interpretación de estudios y la posibilidad de causalidad inversa fue otro punto de debate. Bola citó un estudio de 130.000 personas en el que muchos presentaban LDL bajo tras un evento cardiovascular, lo que, en su opinión, cuestiona la relación directa entre colesterol y riesgo.
López señaló que en algunos análisis los niveles bajos de colesterol pueden ser consecuencia de una peor salud subyacente y no la causa primaria; sin embargo, añadió que al ajustar por factores de confusión —como medicación o comorbilidades— la asociación entre colesterol y riesgo cardiovascular persiste, lo que respalda la evidencia existente.
Respecto a medidas no farmacológicas, Oliver recomendó revisar la dieta —reduciendo, por ejemplo, el consumo de carne roja y evaluando el aporte de huevos y otros alimentos— y fomentó la actividad física como herramientas para bajar el colesterol de forma natural.
Además, defendió el uso de suplementos de omega‐3 para quienes no consumen pescado, y subrayó la importancia de las grasas saludables en la dieta, citando el aceite de oliva virgen extra como parte de un patrón alimentario favorable para la salud vascular.
Paradojas sobre la prevención
Durante el episodio, los presentadores facilitaron el contraste de posturas, la exposición de matices y la reflexión sobre la complejidad del colesterol como indicador de salud.
En la conclusión se planteó una paradoja: pese a que los niveles de colesterol han disminuido y el uso de estatinas es elevado, la incidencia de enfermedades cardiovasculares continúa en aumento. Por ello, los especialistas insistieron en la necesidad de priorizar la prevención y de adoptar decisiones médicas individualizadas, basadas en la evaluación global de cada persona.


