La vida cotidiana de Mica Viciconte y Fabián Cubero se muestra con frecuencia en sus redes sociales. Entre publicaciones y pequeñas crónicas familiares, comparten el día a día y la crianza de su hijo Luca, de tres años, quien se convirtió en el foco de atención del hogar. Recientemente, Mica celebró con sus seguidores un logro deportivo del niño: la obtención de la cinta amarilla en taekwondo.
Mediante un video en su cuenta de Instagram, la panelista de Ariel en su Salsa (Telefe) mostró la evolución de Luca en las clases de taekwondo. Vestido con el dobok blanco, el niño practicó posturas, movimientos de brazo y patadas siguiendo las indicaciones de su profesor, Juan Cruz. Las imágenes reflejaron concentración, entusiasmo y momentos de complicidad durante las clases, y culminaron con la entrega de la cinta amarilla como reconocimiento a su progreso.
En el texto que acompañó el video, Mica destacó que el taekwondo enseña valores más allá de la técnica: respeto, concentración, límites, confianza y disciplina. Señaló que los niños aprenden a escuchar, esforzarse, trabajar en equipo y superarse día a día, y expresó su emoción por ver a Luca crecer, aprender y disfrutar de la actividad. Remarcó que, con solo tres años, el niño avanzó de cinturón blanco a amarillo gracias a su constancia, su entusiasmo y su entrega.
La madre expresó orgullo por el desempeño de su hijo, su energía y la actitud con la que asiste a cada clase, y manifestó el deseo de que el deporte lo acompañe y le aporte felicidad. Con palabras de aliento afirmó que seguirá apoyando y celebrando cada uno de sus logros.
En los comentarios de la publicación, los usuarios reaccionaron con felicitaciones y elogios hacia Luca y su familia, destacando su habilidad, pasión por el deporte y el orgullo que genera en sus padres.
El taekwondo no es la única fuente de momentos especiales: en septiembre, Mica compartió la emoción por la primera participación artística de Luca en el jardín de infantes, donde actuó vestido de astronauta en un concierto escolar. Las fotos y videos recopilados mostraron al niño con el rostro pintado de estrellas y acompañado por sus compañeros.
Más allá de la exposición mediática, Viciconte y Cubero suelen transformar su cotidianeidad en una sucesión de momentos en los que el apoyo y el estímulo familiar son centrales. Celebran los pequeños avances de Luca como hitos importantes, promoviendo el crecimiento mediante el deporte, el juego y el afecto.
De este modo, la familia Viciconte-Cubero volvió a poner en valor las pequeñas rutinas y celebraciones: un reconocimiento sencillo, un abrazo compartido y la alegría de un hijo por sus logros, en un cierre de año 2025 marcado por el esfuerzo y las metas que comienzan desde temprana edad.


