15 de enero de 2026
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Jonny Kim regresa tras récord orbital de 245 días en la EEI

En la madrugada del 9 de diciembre, la cápsula que transportaba a Jonny Kim y a dos cosmonautas rusos aterrizó cerca de Zhezkazgan, en Kazajistán.

Kim, astronauta de la NASA, y los cosmonautas de Roscosmos Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritsky completaron una misión de 245 días en la Estación Espacial Internacional (EEI). El retorno se efectuó sin incidentes y, conforme a los procedimientos habituales de NASA y Roscosmos, los tres pasaron por revisiones médicas tras el vuelo orbital prolongado.

Durante su estancia en la EEI, Kim realizó 3.920 órbitas alrededor de la Tierra, recorriendo aproximadamente 167 millones de kilómetros. Estas cifras ilustran la magnitud de una misión de larga duración y las exigencias físicas y psicológicas que implica.

Esta fue la primera visita de Kim a la Estación Espacial Internacional desde que se convirtió en astronauta en 2017. Participó en las Expediciones 72 y 73, integrándose como ingeniero de vuelo y cirujano de vuelo.

En esos roles, contribuyó a experimentos científicos y tecnológicos y ayudó a mantener operativos los sistemas esenciales de la estación; su trabajo incluyó tareas relacionadas con investigación en microgravedad y con el desarrollo de herramientas para futuras misiones interplanetarias.

Como ingeniero de vuelo, asumió la responsabilidad de diagnosticar y resolver fallos técnicos; como cirujano de vuelo, lideró la atención médica a la tripulación, supervisando la salud en un entorno donde cualquier incidente sanitario supone un reto significativo.

Antes de su asignación, Kim completó un exigente programa de entrenamiento de dos años, que incluyó formación en sistemas de la EEI, simuladores de vuelo, procedimientos de emergencia y ejercicios de supervivencia en distintos entornos.

Además, su preparación abarcó robótica, geología de campo —relevante para futuros alunizajes y el estudio de muestras— y el aprendizaje del ruso, idioma clave en la operación conjunta de la estación. Este entrenamiento complementó una trayectoria previa diversa.

Antes de unirse a la NASA, Kim acumuló experiencia militar, académica y médica que distingue su perfil profesional.

Sirvió como miembro de los Navy SEALs de la Marina de Estados Unidos, participando en más de un centenar de operaciones de combate, lo que le brindó experiencia en resistencia física, gestión del estrés y toma de decisiones en situaciones críticas.

Tras su servicio militar, se formó en medicina y obtuvo el título de doctor en medicina por la Facultad de Medicina de Harvard.

La combinación de experiencia militar avanzada, formación médica y entrenamiento espacial le proporcionó una preparación amplia para trabajar en entornos extremos y responder con rapidez ante emergencias.

En un video difundido antes de su partida de la EEI, Kim destacó la importancia de las relaciones humanas durante la misión.

“Cuando pienso en lo que fue más importante durante la misión, no pienso en la ciencia. Es como decir: ‘Lo que realmente importa son las personas con las que estás’”, expresó, subrayando que el compañerismo y el apoyo mutuo son fundamentales frente al aislamiento y los desafíos del espacio.

El regreso de Jonny Kim no solo suma un capítulo más a la exploración espacial, sino que también refleja una carrera basada en la excelencia, la resiliencia y el valor de los vínculos humanos en misiones científicas y operativas.

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