15 de enero de 2026
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Casa de Ricardo Darín y Florencia Bas en Palermo, construida en 1938

Ricardo Darín y Florencia Bas eligieron en el barrio de Palermo una casona histórica, construida en 1938 y originalmente propiedad de una familia aristocrática porteña, como su hogar. La adquirieron hace más de veinte años y la renovaron por completo, respetando la esencia original mientras la adaptaban a un estilo moderno, luminoso y funcional.

Conservada íntegramente, la fachada mantiene la arquitectura clásica, los ventanales amplios y los detalles antiguos que la distinguen en la zona. En el interior conviven elementos tradicionales —pisos de madera, techos altos y materiales nobles— con una decoración contemporánea de líneas sobrias y elegantes.

La sala de estar destaca por tonos oscuros, mobiliario moderno y una iluminación cálida que genera un ambiente íntimo; sus grandes ventanales conectan visualmente con el jardín, convirtiéndola en un refugio familiar. La cocina fue totalmente renovada y responde a un diseño funcional: equipada con electrodomésticos actuales y una isla central, combina madera, acero inoxidable y texturas depuradas para un equilibrio entre estética y practicidad.

Los dormitorios son amplios y buscan el descanso, con paleta de tonos neutros y abundante luz natural. Los baños mantienen el estilo minimalista y sofisticado, con bañeras y duchas de hidromasaje y acabados de alta calidad.

El jardín es un pulmón verde en medio de Palermo, con árboles, plantas, sectores diseñados para el relax, una piscina que ocupa casi un tercio del terreno, parrilla y un área de descanso para reuniones y asados. Allí pasan gran parte del día los cuatro perros de la familia —Marón, Kenya, Nelsón y Nancy—, que suelen aparecer en las fotos que comparte Darín en redes.

La remodelación fue profunda pero respetuosa: se conservaron elementos originales y, a la vez, se abrieron espacios, se incorporó más luz y se modernizaron los materiales. El resultado es una vivienda que combina historia, buen gusto y calidez, reflejo de la vida tranquila y familiar que la pareja mantiene alejada del mundo del espectáculo.

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