La Navidad es una de las celebraciones más representativas del año, caracterizada por la reunión familiar, la gastronomía tradicional, la ornamentación festiva y el intercambio de regalos. Durante diciembre, millones de personas mantienen y comparten tradiciones que, pese a las variaciones regionales, convergen en la búsqueda de compañía, calidez y alegría colectiva. Entre estas costumbres resaltan los mercados navideños, que combinan historia, artesanía y comercio.
Estos mercados, que iluminan las plazas centrales de muchas ciudades europeas, tienen un origen antiguo y ofrecen mucho más que puestos de venta: además de artesanías, dulces y juguetes, brindan una atmósfera festiva mediante actividades culturales, música de Adviento y prácticas locales que evocan la celebración.
Los mercados navideños se han consolidado como uno de los símbolos de la Navidad en Europa, atrayendo tanto a residentes como a visitantes interesados en sumergirse en tradiciones centenarias.
Una investigación de Sky HISTORY, complementada con las aportaciones de los especialistas Dirk H.R. Spennemann y Murray Parker en patrimonio cultural, ofrece un repaso por algunos de los mercados navideños más antiguos del mundo, verdaderos testimonios históricos que han acompañado la evolución de las costumbres navideñas.
¿Cuáles son los mercados navideños más antiguos del mundo?
Christkindlmarkt de Múnich
El Christkindlmarkt de Múnich es uno de los mercados navideños más emblemáticos de Alemania y de Europa. Su primera referencia documental data de 1310, cuando se le conocía como “Niklaimarkt” en honor a San Nicolás. Con el tiempo se asentó en la Marienplatz, el centro neurálgico de la ciudad, y adoptó el nombre actual.
Hoy en día, quienes recorren el centro de Múnich entre el 24 de noviembre y el 24 de diciembre encuentran coros y conjuntos de viento que interpretan música tradicional, puestos con productos típicos y actividades propias de la temporada. Uno de los momentos más llamativos es la “Krampus run”, un desfile en el que figuras mitológicas como krampuses y perchten, representadas por personas ataviadas con trajes y máscaras, recorren el mercado, ofreciendo un espectáculo singular.
Aunque se trata de participantes disfrazados, el desfile se ha consolidado como una atracción tanto para locales como para turistas.
Bautzen Wenzelsmarkt
El Bautzen Wenzelsmarkt, fundado en 1384 cuando la ciudad formaba parte de Bohemia, aparece en los registros tras recibir del rey Wenceslao IV el permiso para celebrar un mercado anual, según recoge Smithsonian Magazine.
Existe discusión sobre si corresponde considerarlo un verdadero “Christkindlmarkt” o si su origen responde más a las necesidades mercantiles de la época, pero el Wenzelsmarkt sigue siendo una feria representativa en Alemania. La edición de 2025, por ejemplo, se celebrará del 28 de noviembre al 22 de diciembre en el casco histórico de la ciudad.
Su atractivo radica en la combinación de antigüedad, oferta gastronómica y artesana, y un programa cultural con actividades para toda la familia, lo que lo convierte en un destino para quienes buscan comprender las raíces de las celebraciones navideñas.
Mercado de Navidad de Frankfurt
El mercado de Navidad de Frankfurt tiene su origen en 1393, cuando surgió como un mercado para aprovisionar productos y alimentos para el invierno más que como una celebración estrictamente navideña.
A lo largo de los siglos se fue transformando en un referente de la temporada festiva, incorporando símbolos y costumbres navideñas hasta convertirse en la experiencia que se asocia hoy con la Navidad en la ciudad.
Los visitantes pueden degustar especialidades locales como los “Bethmännchen” (dulces de mazapán) y recorrer los numerosos puestos del centro histórico; este año, por ejemplo, permanecerán abiertos hasta el 22 de diciembre. Informes como los de MDPI señalan cómo estos mercados europeos fueron adaptándose a las prácticas cristianas y festivas para consolidarse como tradición.
Striezelmarkt de Dresde
El Striezelmarkt de Dresde es una tradición sajona con profundas raíces históricas. Su primera edición data de 1434, cuando el elector Friedrich II autorizó un mercado de un día para vender carne destinada a los banquetes navideños.
El nombre “Striezelmarkt” proviene del pastel de frutas tradicional conocido como “strüzel” o “stollen”, que sigue siendo un producto típico del evento.
Hoy el Striezelmarkt reúne más de 200 puestos en la plaza principal del centro de Dresde, ofreciendo artesanía regional, gastronomía y actividades propias de la temporada. Entre sus atractivos destacan la pirámide de Erzgebirge, considerada la más alta del mundo con casi 15 metros, y el arco de velas decorativo llamado “schwibbogen”.


