La reforma laboral incluye, además de cambios en el régimen de empleo, modificaciones tributarias y esquemas de incentivos dirigidos a impulsar las inversiones y la creación de empleo. Estas medidas tendrán un efecto relevante sobre las cuentas públicas, aunque no contemplan la reducción de tributos considerados más distorsivos.
El proyecto propone crear el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que ofrecería beneficios fiscales como la devolución anticipada del IVA y la posibilidad de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias. El régimen está pensado para proyectos productivos de hasta USD 30 millones.
Reducción de alícuotas
Se plantea bajar las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para Sociedades: para ejercicios fiscales que comiencen a partir de 2026, la tasa general disminuiría del 30% al 27% y la alícuota más alta pasaría del 35% al 31,5%.
Otro punto relevante es la eliminación de ciertos Impuestos Internos que gravan seguros, servicios de telefonía celular y satelital, objetos suntuarios, vehículos automotores y motores, así como embarcaciones de recreo o deportivas y aeronaves.
El texto también prevé la derogación de dos impuestos cedulares, que alcanzan a los inmuebles y a la renta financiera, con la excepción de las monedas digitales.
Además, se suprime el cargo del 10% sobre las entradas de cine destinado al financiamiento del INCAA, una de las medidas destacadas por el Gobierno en el paquete tributario.
La consultora Invecq estimó que el impacto fiscal total del conjunto del proyecto sería del 0,83% del PBI. La mayor parte de ese costo (0,5%) se explica por la reducción de las contribuciones patronales en el capítulo laboral.
El 0,33% restante se atribuye a los incentivos tributarios, en particular a la baja del Impuesto a las Ganancias corporativo (0,2%) y a la eliminación de determinados Impuestos Internos (0,1%).
En perspectiva, el superávit fiscal acumulado entre enero y octubre de 2025 fue del 0,5% del PBI.
Desde la consultora PxQ indicaron que la reforma implica una “reducción significativa en los costos laborales no salariales” y ejemplificaron: en una empresa industrial mediana con una nómina mensual de $100 millones, el ahorro sería de $12,33 millones por mes, lo que equivale a una baja del 38% de los costos laborales sin considerar los salarios.
Fondo indemnizatorio
Sobre el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones, los analistas de PxQ señalaron que la medida implica que “el Estado absorbe el costo del despido futuro mediante una renuncia fiscal presente”, al reducir recursos del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino).
La iniciativa establece que las cuentas del Fondo se nutrirán con una contribución mensual obligatoria del 3% sobre las remuneraciones que se usan como base para el cálculo de las contribuciones patronales destinadas al SIPA.
El proyecto dispone que los empleadores incluidos en este régimen —excepto en las relaciones laborales previstas en el régimen de nuevo empleo y mientras dure su efecto— tendrán una reducción de tres puntos porcentuales en la contribución patronal.
En ese sentido, PxQ advirtió que, si bien esto mejora de inmediato el balance empresarial, introduce un riesgo fiscal de mediano plazo para la sostenibilidad previsional debido a la menor recaudación.
Invecq valoró que los cambios impositivos contribuyen a simplificar un sistema tributario excesivamente complejo, aunque señaló que no resuelven las distorsiones centrales que requieren una reforma más profunda de tributos como Ingresos Brutos, el impuesto al cheque o las retenciones. La reducción anunciada esta semana va en esa dirección y tiene un impacto fiscal estimado en 0,1% del PBI.
La consultora recordó que esos impuestos desalientan la producción y la inversión, y citó al ministro de Economía al señalar que no formarían parte de una reforma a corto plazo por el limitado margen fiscal para reducir tributos que, en conjunto, representan casi el 8% del PBI.
Por su parte, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) indicó que, de aprobarse la eliminación de impuestos prevista en el proyecto, el número total de tributos en Argentina pasaría de 155 a 147. A nivel nacional quedarían 37 tributos, lo que representaría una reducción del 18% respecto al conteo actual.


