La líder opositora venezolana María Corina Machado, recién galardonada con el Premio Nobel de la Paz, felicitó este lunes al presidente electo chileno José Antonio Kast por su victoria en las elecciones, a través de la red social X. En su mensaje expresó su confianza en que el futuro mandatario respaldará esfuerzos para asegurar una transición ordenada hacia la democracia en Venezuela, la reconstrucción del país y la consolidación de un hemisferio seguro, próspero y libre.
Machado también reconoció al pueblo chileno por lo que describió como una “extraordinaria jornada electoral”, señalando que puede servir de ejemplo para otras naciones de América Latina y el mundo. En nombre de los venezolanos le deseó “muchísimo éxito” al próximo jefe de Estado.
Desde Oslo, Noruega, donde recibió el Nobel por su defensa de la democracia en Venezuela, Machado ha seguido denunciando la situación en su país y afirmó que “la transición es irreversible”. Tras las elecciones venezolanas de julio de 2024, enfrentó directamente al régimen de Nicolás Maduro y abandonó el país de forma discreta para recibir el premio, manteniéndose como un símbolo de resistencia para millones de venezolanos.
Según datos preliminares del Servicio Electoral de Chile (Servel), José Antonio Kast, exdiputado de perfil ultracatólico de 59 años, obtuvo el 58,18 % de los votos, frente al 41,82 % de la izquierdista Jeannette Jara, exministra del presidente saliente Gabriel Boric. Kast, que en el plebiscito de 1988 apoyó la continuidad del general Augusto Pinochet, se convierte en el primer presidente abiertamente pinochetista desde el retorno a la democracia en Chile.
En su primer discurso como presidente electo, Kast prometió restaurar el orden y la seguridad en el país y gobernar “para todos los chilenos”, insistiendo en fortalecer el Estado de derecho, priorizar la seguridad y propiciar el diálogo ante las diferencias políticas. Resaltó además el apoyo de su familia y el compromiso de su entorno y simpatizantes para enfrentar los próximos cuatro años de gobierno.
Kast presentó su triunfo como el de “ese Chile que trabaja, que cumple con esfuerzo sus obligaciones y que solo quiere vivir tranquilo”, y se comprometió a construir un Estado más cercano y responsable con los ciudadanos. Subrayó que la recuperación del respeto a la ley será absoluta y aseguró que “vamos a restablecer la ley en todas las regiones, sin privilegios ni excepciones”.
El presidente electo hizo un llamado a la unidad nacional y advirtió sobre la gravedad de problemas estructurales, especialmente en el sistema de salud. Instó a la autocrítica del gobierno, la oposición y los medios de comunicación, y manifestó su disposición a buscar acuerdos en temas como cárceles, salud y educación. Advirtió que el primer año de mandato será especialmente difícil debido a la situación de las finanzas públicas y la inseguridad.
En materia migratoria, Kast afirmó que quienes no cumplan la ley deberán irse, y señaló que incluso los extranjeros residentes legales que infrinjan la normativa podrían ser expulsados. Recalcó la importancia de adoptar una postura firme frente a la delincuencia y el crimen organizado.
El discurso concluyó con un llamado a recuperar los valores republicanos y la paz en Chile, subrayando que “sin paz no hay democracia, y sin democracia no hay libertad”, y reiteró su intención de gobernar pensando en todos los chilenos.


