15 de enero de 2026
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Agustín Artaza volvió a jugar tras la golpiza en Alejandro Korn

Imagen 1: el día después de la golpiza en Alejandro Korn. Imagen 2: cicatriz de la segunda operación.

Como consecuencia del ataque, Artaza sufrió una fractura del maxilar inferior que le impidió hablar y lo obligó a someterse a un extenso y complejo tratamiento médico. Este tipo de lesión suele afectar no solo la capacidad de comunicarse, sino también funciones básicas como la masticación y la respiración en algunos casos, por lo que la recuperación demanda atención especializada. El proceso terapéutico abarcó intervenciones médicas para estabilizar la fractura, seguimiento por parte de especialistas maxilofaciales y controles para evaluar la evolución ósea y funcional. Además, la rehabilitación pudo incluir trabajo de terapia del lenguaje y apoyo psicológico, destinados a recuperar la movilidad, la articulación verbal y a afrontar las consecuencias emocionales del episodio. La duración de la recuperación varía según la gravedad de la fractura y la respuesta individual al tratamiento, pero en general requiere un período prolongado de reposo relativo, visitas médicas periódicas y, en algunos casos, procedimientos quirúrgicos o dispositivos de fijación para asegurar la correcta consolidación del hueso.

En otro orden, Estrella del Sur consiguió el bicampeonato que se había planteado el profesor Joaquín Daguerre para los chicos de la categoría 2016. Alcanzar un título consecutivo refleja una continuidad en el trabajo técnico y formativo del equipo, así como la consolidación de un proyecto deportivo orientado al desarrollo de jóvenes jugadores. La dirección del cuerpo técnico, encabezada por Daguerre, parece haber priorizado la constancia, el entrenamiento adaptado a la edad y la formación integral de los chicos, aspectos que suelen ser determinantes para sostener el rendimiento en torneos sucesivos.

El logro del bicampeonato implica además coordinación entre entrenadores, jugadores y familias, planificación de las temporadas y una cultura de competencia saludable que permita a los menores adquirir experiencia sin presiones desmedidas. Para los chicos de la 2016, el título representa un reconocimiento a su esfuerzo y mejora progresiva, y puede contribuir a fortalecer la confianza del grupo y las expectativas de futuro en las categorías formativas. Asimismo, la victoria puede servir como estímulo para que el club mantenga o incremente las inversiones en formación, infraestructura y programas de apoyo que favorezcan el crecimiento de los deportistas.

En ambos casos, tanto la recuperación de Artaza como el bicampeonato de Estrella del Sur muestran facetas distintas de la vida comunitaria: la necesidad de cuidados médicos y acompañamiento tras un hecho violento, y el valor del trabajo colectivo y la planificación en el ámbito deportivo juvenil. Cada situación demanda respuestas específicas —salud, rehabilitación y apoyo emocional por un lado; continuidad en la formación y gestión deportiva por el otro— para favorecer resultados positivos a mediano y largo plazo.

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