Wanda Nara declaró hoy ante la Justicia en la causa que investiga a su ex abogado, Nicolás Payarola, acusado de al menos trece hechos de estafa. Entre las víctimas señaladas figuran Juan Marcelo Montiel, padre del futbolista Gonzalo Montiel, y Macarena Posse, hija del ex intendente Gustavo Posse, quien además fue concejal de San Isidro y abogada de Nara. El perjuicio estimado por la pesquisa supera los tres millones de dólares.
La citación fue ordenada por el fiscal Cosme Iribarren, titular de la UFI Benavídez, que semanas atrás dispuso la detención de Payarola y los allanamientos en su domicilio y estudios en Nordelta, donde la Policía Bonaerense secuestró documentación vinculada a Nara, conforme a la orden judicial.
Según fuentes del expediente, en su declaración Nara complicó la posición de Payarola y mantuvo una actitud colaborativa con el fiscal. Al salir de su testimonio afirmó: “Quise venir igual para ayudar y voy a aportar todo lo que tenga”.
La denuncia central contra Payarola que involucró a Nara fue presentada por Macarena Posse, quien relató que conoció a la conductora por intermedio del letrado para representarla en cuatro expedientes relacionados con su divorcio con Mauro Icardi. En las conversaciones incorporadas a la causa, Posse sostiene que acordaron una cláusula por la cual correspondería un pago de 600.000 dólares si Nara revocaba su patrocinio antes de cumplido un año.
Posse explicó en su denuncia —a la que accedió Infobae— que la cláusula respondía a la exposición, el tiempo, la dedicación y la cantidad de expedientes, además del seguimiento casi permanente del caso. Según la abogada, tanto ella como su socia y la propia Nara evitaron firmar formalmente el convenio que incluía esa cláusula. En abril, tras lo que Posse describe como una supuesta revocatoria de su patrocinio, Nara dejó de responder las comunicaciones.
En su testimonio, Nara admitió tener vínculo con las letradas y comentó que hablaba con una de ellas en particular, pero afirmó no recordar haber firmado una revocatoria. Señaló que la salida de las abogadas generaba el enojo de Payarola porque no estaba conforme con la manera en que llevaban los asuntos, y que muchas decisiones y firmas pasaban por él. Aunque dijo no recordar haber firmado el convenio, tampoco lo negó; en tanto, fuentes clave indican que en los chats y la documentación aportada sí existe un convenio y que Payarola “nunca le habló del convenio”.
Por ahora, el fiscal Iribarren considera a Nara como testigo, situación que la obliga a decir la verdad ante la Justicia. Entre las cuestiones que el fiscal buscó verificar figura una versión difundida en medios sobre un supuesto adeudo de Payarola a una ex clienta por cerca de 300.000 dólares.
Los puntos clave de la declaración de Wanda Nara: la cláusula de los 600 mil USD
En su relato, Nara dijo que conoció a Payarola “por recomendación de Elián Valenzuela” (L-Gante), su ex pareja, para que se ocupara de sus asuntos penales, mientras que la parte civil la llevaba Ana Rosenfeld. Indicó que Payarola contactaba a las abogadas para que realizaran la parte civil y, sobre todo, cuestiones relacionadas con alimentos de los menores.
Sobre la cláusula de 600.000 dólares, Nara contó que en un almuerzo en su departamento en el Chateau Libertador la socia de Posse le dejó un contrato y un acuerdo de honorarios. Dijo que le pidió tiempo para revisarlo y, poco después, le escribió a Payarola expresando su preocupación por la cláusula de U$S 600.000, ya que —según su versión— la deuda que motivaba la contratación era de alrededor de U$S 90.000 y ella no podría afrontar ese monto.
Relató que Payarola la llamó y le aseguró que no tendría que pagar nada, que los honorarios correspondían a Mauro Icardi y que las abogadas cobrarían mediante un ajuste de honorarios judiciales. Nara afirmó que Payarola le decía que “controlaba” el trabajo de las letradas y que se enojaba si presentaban o enviaban algo con lo que él no estaba de acuerdo.
Payarola, quien llegó a contratar a L-Gante para promocionarse en redes, permanece detenido en una dependencia policial de la zona de Pacheco tras la caución real de $40 millones que le había otorgado la Justicia de San Isidro. Su pareja, Sofía Ferrarazo —imputada por tres hechos en la causa— lo visitó recientemente y negó las acusaciones en su indagatoria. En su declaración, Payarola había solicitado que la Justicia citara a Nara.
En la última semana se presentaron dos nuevas víctimas ante el fiscal. La primera es un joven de 18 años, manager de influencers, que acusa a Payarola de haberle hecho constituir una empresa con la promesa de conseguir trabajo para Wanda y L-Gante; según la denuncia, no cumplió y el representante perdió 20.000 dólares. La segunda denunciante es titular de una clínica de estética que asegura que el abogado le prometió una inversión en un fideicomiso y le sustrajo 200.000 dólares.


