El presidente Volodímir Zelenski denunció el domingo que, en los últimos siete días, las fuerzas rusas han lanzado una campaña de bombardeos masivos contra Ucrania, utilizando más de 2.000 aparatos combinados —drones, bombas guiadas y misiles—. La declaración se produce en un momento clave, mientras Estados Unidos impulsa esfuerzos diplomáticos para tratar de poner fin a un conflicto que ya se acerca a su cuarto año.
En su cuenta de Telegram, el mandatario detalló el alcance de la ofensiva aérea reciente: “Esta semana, Rusia lanzó contra Ucrania más de 1.070 bombas guiadas, casi mil drones de ataque y seis misiles”, escribió Zelenski. Subrayó que la población vive bajo una amenaza constante y que la asistencia internacional es decisiva para forzar al Kremlin a negociar.
“La estabilidad y la predictibilidad de la ayuda para Ucrania es lo que puede llevar a Moscú hacia la diplomacia”, afirmó el presidente, insistiendo en la necesidad de reforzar las defensas aéreas frente a la persistente agresión.
Aumento de víctimas y presión en el frente
La intensidad de los ataques quedó reflejada este fin de semana en Járkov, la segunda ciudad más poblada de Ucrania. El alcalde Ígor Terejóv informó el domingo que el número de fallecidos por el impacto de dos misiles Iskander-M contra un edificio residencial el pasado viernes ascendió a cuatro tras hallar equipos de rescate restos humanos entre los escombros. El ataque dejó además al menos 27 heridos.
En la noche del sábado al domingo, la Fuerza Aérea ucraniana reportó el lanzamiento de 52 drones rusos. Los sistemas de defensa derribaron 39 de ellos, pero se registraron 13 impactos en nueve puntos distintos del país, que causaron tres heridos adicionales en la región de Járkov.
En el frente terrestre, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber tomado la localidad de Podoli, cerca de la estratégica ciudad de Kúpiansk. Según el comunicado oficial de Moscú, la agrupación Zapad (Oeste) aseguró el control de la aldea y reportó la baja de 180 efectivos ucranianos en el sector. Kúpiansk, un nudo ferroviario en la orilla del río Oskil, ha sido escenario de intensos combates; Rusia sostiene haberla capturado a finales de 2025, mientras Kiev mantiene que la disputa por la ciudad continúa.
Respuesta de Ucrania y asalto fronterizo
La guerra aérea ha sido de respuesta mutua. El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas antiaéreos neutralizaron 132 drones ucranianos en menos de doce horas este domingo, la mayoría en las regiones fronterizas de Briansk y Kursk. En Moscú, el alcalde Serguéi Sobianin reportó el derribo de más de 20 drones que se dirigían hacia la capital.
En la región rusa de Bélgorod, las autoridades locales señalaron que un ataque con dron ucraniano contra un vehículo provocó la muerte de una persona y dejó a otras dos heridas, entre ellas un niño pequeño.
Diplomacia en París: garantías de seguridad
Estos sucesos coinciden con los preparativos de Zelenski para viajar a París esta semana, donde se celebrará una cumbre relevante. El sábado, asesores de seguridad nacional de 18 países aliados visitaron Kiev para tratar garantías de seguridad y apoyo económico.
Zelenski declaró que ha facilitado a sus socios todos los documentos necesarios para acelerar las propuestas de paz. El lunes se reunirán en la capital francesa representantes del Estado Mayor y del ámbito militar ucraniano, seguidos al día siguiente por un encuentro de líderes europeos. El presidente expresó su esperanza de que en esas reuniones se concreten los textos sobre las garantías de seguridad ofrecidas por Estados Unidos y Europa, con el objetivo de avanzar hacia una resolución diplomática del conflicto.


