Tras dos días libres tras consagrarse campeón frente a Racing, Estudiantes volvió a los entrenamientos el martes por la tarde. José Sosa y el resto del plantel se reencontraron con el personal del club para celebrar juntos.
En la cocina del Country Club de City Bell se oyó la frase “¡Ahí viene el campeón!” cuando Sosa ingresó, saludó a María y Helena, las cocineras, y las abrazó. La cercanía entre jugadores y trabajadores del club quedó registrada en imágenes compartidas por las mismas empleadas.
Edwin Cetré también tuvo un gesto especial: al regresar a los entrenamientos se acercó a las cocineras para abrazarlas y entregarles la medalla obtenida el sábado en Santiago del Estero. Meses atrás Cetré había destacado el cariño hacia ellas, señalando que “las volvemos locas, son un amor”.
El plantel sigue celebrando la 15a estrella, pero ya se enfoca en el próximo compromiso: el sábado 20, ante Platense, por el Trofeo de Campeones.


